UNO HASTA EL FONDO

Dinero y verdad

Gil no quiere mentirse a sí mismo e ignora cuál de los dos personajes le parece más antipático, si el diputado Camacho y su colección de relojes, o el vengador rico, sin albur, Arne aus den Ruthen.

Gil dio noticia en esta página del directorio: un grupo de personas encabezado por el ex city manager de la delegación Hidalgo, Arne aus den Ruthen, agredió a jitomatazos a César Camacho, diputado priista, cuando llegaba al Palacio de Minería para la sesión de la Asamblea Constituyente. Los agresores, informa su periódico MILENIO, pertenecen al colectivo “En tu cara, diputado”. La jitomatiza exigía que los diputados federales devolvieran el bono que les fue aprobado a finales del año que bajaba el telón.

Gil no quiere mentirse a sí mismo e ignora cuál de los dos personajes le parece más antipático, si el diputado Camacho y su colección de relojes, o el vengador rico, sin albur, Arne aus den Ruthen. Ambos le parecen la negación de la política, pero en fon.

Después de meditarlo mucho, Gamés decidió que Arne le parece mucho más bodrio que Camacho. El señor Aus den Ruthen se ha dedicado a incordiar a los ciudadanos que cometen faltas administrativas y los ha exhibido en las redes sociales como un pequeño vengador infame: que tiró usted la basura, que se estacionó mal, que tiró el chicle, que rebasó por la derecha. ¿Y quién rayos es Arne? ¿Quién le confirió esa autoridad?, ¿la simpática, por mal hablada, Xóchitl Gálvez? Y qué chinga, no mames. Qué chistosa señora que habla con palabrotas incluso frente al Presidente.

César Camacho, al menos, ocupa un cargo de elección y va y viene en sus trabajos legislativos mientras mira alguno de sus relojes de 300 mil pesos. Despacha, grilla, en fon, hace como que hace. A lo mejor en una de ésas, de los dos no hacemos uno. Camacho dijo al final de todo este asunto: “Los manifestantes piden que devuelva el bono, pero lo doné a familiares de reclusos en el Estado de México”. Pues con la pena, don César: va usted, recoge su bono y lo devuelve. ¿Estamos?

Dinerito

El presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Luis Raúl González, dijo que el bono anual que reciben él y los funcionarios de primer nivel de la comisión, que en conjunto llega a 250 millones de pesos, está dentro del presupuesto de Egresos y lo que se entrega de forma extraordinaria no es inmoral; lo que sí es inmoral, dijo, es la corrupción. Así lo leyó Gil en su periódico El Universal. El señor González tiene razón, la verdad sea dicha (muletilla patrocinada por Morena). ¿El dinero es inmoral? No. Pero puede ser inmoral recibir dinero público extraordinario en un momento en el cual las tijeras recortan todo presupuesto posible. Estos funcionarios recibieron 503 mil 733 mil pesos. Una cantidad no del todo despreciable. El asunto se llama “pago extraordinario anual unitario máximo”. Caracho, no habría sobrado un gesto, ciertamente en nada arreglaría los graves momentos del país, pero los símbolos a veces pueden más que unos pesos. En fon.

Así las casas (muletilla patrocinada por Grupo Higa), todos trancuilos, recojan sus bonos de no mal ver y regresen a sus puestos de trabajo, nadie se empobrecerá, pero nadie dirá que ustedes han tenido un gesto de solidaridad con el país y su gente, así como suena, ni más ni menos.

Viáticos y ropajes

Oigan esto: “en vestuarios, blancos, gasolina, alimentos y viáticos, seis secretarías de Estado prevén gastar en 2017 mil 704 millones de pesos. Gil lo leyó en su periódico El Universal. Sagarpa: 651 millones, más menos; Semarnat, 573 millones en números redondos; Relaciones Exteriores, 218 millones; Sedesol, 137 millones; Sedatu, 73 y feria; STPS, 48 millones.

Pues a la brevedad, se les recorta ese dinero y punto com. Se acabaron los blancos, sabe Dios qué sea eso en una oficina de gobierno; alimentos, en sus casas, buenas tardes y se les regala un Alka-Seltzer; vestuario, no manchen, largo de aquí; artículos deportivos, en fon.

La lectora y el lector lo saben: Gil toma la copa los viernes con amigos verdaderos. Mientras el camarero trae la bandeja con Glenfiddich 15, Gil pondrá a circular la máxima de Voltaire: Quienes creen que el dinero lo hace todo terminan haciendo todo por dinero.

Gil s’en va

gil.games@milenio.com