UNO HASTA EL FONDO

Dialéctica del elote

La candidata Teresa está convencida de que el maíz evita los suicidios. Ciertamente no dice si debe untarse, comerse o beberse, pero nada le hace

La noticia más importante de la temporada, Gil la encontró tarde y mal pero gracias a un artículo de Raúl Trejo Delarbre sobre elecciones y postelecciones publicado en su periódico La Crónica que Francisco Báez dirige bien y bonito (frase larga). La noticia es ésta y se desprende de otra nota de su periódico Excélsior: la candidata a la alcaldía de Aguascalientes por el Partido Acción Nacional, Teresa Jiménez, propuso como medida para combatir el suicidio el consumo de elotes. Óiganla por piedad: “Vamos a implementar un programa porque hemos tenido varios estudios; unos me hablan sobre el tema de la alimentación, que el elote es parte de esa alimentación para que no haya suicidio aquí en Aguascalientes. Y aquí en Aguascalientes tenemos muchos elotes”.

Lectora, lector y lecter: achtung! Esto no es uno de los malos chistes de Gilga, la candidata Teresa está convencida de que el elote evita los suicidios. Ciertamente no dice si el elote debe untarse, comerse o beberse, pero nada le hace. La candidata no ha explicado si se trata de maíz palomero, maíz transgénico o maíz azul. Ahora mal sin bien: ¿ustedes saben de suicidios aztecas? Muy pocos, ¿por qué? Fácil, los mexicas comían elotes sin pausa, la mazorca era lo suyo (si van a empezar, Gil se pasa a retirar).

Luego entonces, no había suicidios, sí se comían su buen pozole de carne humana, se arrancaban el corazón, se humillaban y ofendían, pero suicidio propiamente, no. Y eso es definitivo. Los indígenas eran muy picudos, eso que ni qué. Por razones que Gil no sabría explicar, un día quiso privarse de la vida. No pudo, una fuerza superior se lo impidió. ¿Qué era? Adivinen. Exacto, los elotes que Gilga se comió de niño, con su mayonesa y su chile piquín. Sin contar los esquites en su vaso de plástico con su sal y su limón. Conclusión: el elote le salvó la vida a Gil. La candidata del PAN a la alcaldía de Aguascalientes parece tontona, pero no se hagan ilusiones, pues ella es más lista que un mapache viejo. Gamés se refiere a ese roedor que por las noches come precisamente mazorcas. En fon.

Gordas

El gobernador independiente de Nuevo León, Jaime Rodríguez, El Bronco, con su habitual sentido de la ubicación y su sensibilidad política, afirmó que “a una niña gorda no la quiere nadie”. El Bronco le recuerda a Gil muchísimo a Vicente Fox: los mexicanos en Estados Unidos hacen trabajos que no aceptarían ni los negros. Jaime Rodríguez tiene muy serios problemas con la sinopsis y de sinapsis, por más que haya ganado la elección, su mente es un páramo. “Es mejor que nosotros les mostremos a nuestros hijos lo que les va a pasar. Hay que acercarnos y decirles que a una niña gorda no la quiere nadie. Uno como padre tiene que decírselo tal cual, porque luego no lo va a entender”.

Después de la metida de pata hasta el cuello, El Bronco quiso componerle y descompuso su desarreglo, si eso fuera posible: “Imagínate a un chamaco de 15 años que embaraza a su novia de 14, ya cuando le empieza a crecer el estómago, ese chamaco busca otra”. Un psiquiatra no sería suficiente para atender al gobernador de Nuevo León. Solo un neurocirujano sería capaz de corregir la catástrofe psíquica de Jaime Rodríguez. Es que de veras. Y desde luego, no dijo gordos, sino gordas. Ahora mal sin bien: si usted ve al gobernador, notará que no es precisamente una varita de nardo. Esa cintura está arriba de los 90 centímetros. Gran barriga, seria candidata a la obesidad. Una candidata independiente.

Renuncia

Y a todo esto: ¿ustedes saben si Agustín Basave, Basave a caballo, renunció al PRD, o lo sigue pensando? El académico, mju, se encontraba analizando si renunciaba debido a la crisis financiera y a la ingobernabilidad del partido. La verdad sea dicha (muletilla pagada por Morena), Basave a caballo tiene razón, pero la ingobernabilidad y la crisis financiera no son una novedad en ese partido, ¿o sí? Al parecer, antes de que termine el mes dará a conocer su decisión. Caracho.

Basave a caballo es un gran aliancista y un gran renunciador. Gil pide y ruega: Basave a caballo, no se vaya, sea usted el enterrador del PRD, ¿qué tiene de malo? Y luego escriba un libro que le prologue un intelectual de fuste y fusta y ahí no vamos durísimo al olimpo intelectual. Hace siete meses se afilió al PRD este académico que militó en el PRI y fue colosista de hueso colorado. Luego regresará al gabinete universitario a escribir: ¿qué va a escribir? Quizá la historia de cómo mudó del PRI al PRD, cómo se convirtió en el aliancista y de cómo logró unas alianzas espectaculares, mju, para un partido que por sí solo podría acumular un 7% en una lección presidencial, como el Verde. Felicidades, gran dirigencia. Una medalla para Basave a caballo y unos elotes para que nunca se suicide, en fon.

Mientras tanto, Ricardo Tapia Anaya con trabajos voltea a ver al PRD. El Chico Maravilla sueña, como uno de los cochinitos, que sería rey, y en ayudar a su pobre mamá. Pas mal. Pero Margarita otea desde el Farallón del partido, oh, sí. Charrán. ¿Ganará el Chico Maravilla después de salir en millones de espots, permitirá que Margarita le dispute la candidatura? No se pierda el siguiente capítulo de Píntame angelitos azules.

La máxima de Jean de La Fontaine espetó en el ático de las frases célebres: Todos los cerebros del mundo son impotentes contra cualquier estupidez que esté de moda.

Gil s’en va

gil.games@milenio.com