UNO HASTA EL FONDO

Código de ética

La idea de Ramírez Garrido Abreu, aunque no lo dice así, es que pagan justos por pecadores: según esto hay unos gobernadores honestísimos que no le meten mano a los dineros públicos, dedicados al mejoramiento y al bienestar de los estados a su cargo. ¿Hay de esos mandatarios?

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil se enteró de que Graco Ramírez, gobernador de Morelos, trabaja en un código de ética para gobernadores. Después de ahogado el pozo tapan al niño, cavila Gilga. La idea de Ramírez Garrido Abreu, aunque no lo dice así, es que pagan justos por pecadores: según esto hay unos gobernadores honestísimos que no le meten mano a los dineros públicos, gobernantes dedicados al mejoramiento y al bienestar de los estados que gobiernan. ¿Hay de esos gobernadores? Gamés lo leyó en su periódico El Universal, en una entrevista de Francisco Reséndiz con Graco Ramírez: “Frente a todo este escándalo de Yarrington, de Duarte, de todos estos abusos de muchos gobernadores, hay muchos que no somos así (…) hay unos más iguales que otros. Yo coincido con otros gobernadores en otros valores”. Gilga realizó un profundo análisis político de esta declaración: “Nosotros no somos así. Te quiere la escoba y el recogedor. Te quiere el plumero y el sacudidor. Te quiere la araña y el viejo veliz. También yo te quiero, Graco, y te quiero feliz”. Ah, el lobo cándido.

Grandísima idea

Gil le recuerda al gobernador Ramírez Garrido Abreu una nota que leyó hace días en su periódico El País. Entonces decía Gil que llegará el momento en el cual tendremos más gobernadores prófugos que gobernadores en funciones. La terrible nota, la infausta nota de Jacobo García afirma esto: “Al menos 17 gobernadores que han ejercido el cargo en los últimos 10 años están fugados, encarcelados o investigados”. Veamos rápido: Flavino Ríos, PRI, Veracruz, preso; César Duarte, PRI, Chihuahua, prófugo; Javier Duarte, PRI, Veracruz, preso; Roberto Borge, PRI, Quintana Roo, investigado; Jorge Herrera Caldera, PRI, Durango, investigado; Andrés Granier, PRI, Tabasco, preso; Jesús Reyna, PRI, Michoacán, preso; Guillermo Padrés, PAN, Sonora, preso; Juan Sabines, PRI, Chiapas, detenido; Luis Armando Reynoso, PAN, Aguascalientes, preso; Tomás Yarrington, PRI, Tamaulipas, preso; Gabino Cué, PAN/PRD, Oaxaca, investigado; Humberto Moreira, PRI, Coahuila, investigado; Eugenio Hernández, PRI, Tamaulipas, prófugo; Narciso Agúndez Montaño, PRD, Baja California Sur, detenido y liberado; Rodrigo Medina de la Cruz, PRI, Nuevo León, detenido y liberado.

¿Qué hacer con esto? ¿Dormir, despertar, saltar, cerrar los ojos? Graco Ramírez dice: Redactemos un código de ética. ¡Eureka! Estos nombres gritan que la corrupción desde hace años es un escándalo de todos los gobernadores, pero de unos más y unos menos. “Unos más iguales que otros”, como dice Graco Ramírez. Al parecer el PRI lleva ventaja. Oigan: ya ni la amuelan: sus militantes de altos vuelos son muy ladrones. Comuniquen a Gil con el señor Ochoa Reza. ¿Ochoa? Oye los militantes que tu partido ha cobijado son muy transas. Es que de veras. En fon.

Fianzas y salarios

Y hablando de gobernadores. Flavino Ríos, ex gobernador interino de Veracruz y facilitador de medios para la huida de Javidú, pagó 5 millones de pesos y obtuvo su libertad bajo fianza. Gil ya no sabe qué pensar: en la política mexicana cualquiera se mete la mano a la bolsa y saca 5 millones de pesos. Así, Flavino, que tiene nombre de gotas para los ojos, seguirá su proceso en libertad. Un juez autorizó la libertad condicional luego de que acreditó la gravedad del estado de salud del acusado.

Estoy muy enfermo. Cof, cof. Requiero de libertad para tomar mis, cof, cof, medicinas. Mju. Sí, muy grave el ex gobernador, el cinismo es una enfermedad del alma que puede agravarse en cualquier momento. Sutano, saca 5 kilos del banco y págale al juez para que yo duerma en casa. Los médicos afirman que Flavino tuvo un preinfarto, y Gilga supone que también tuvo una pretransa en el prejuzgado. Es que de veras.

Ahora mal sin bien: en Zacatecas, el gobierno de Miguel Alonso Reyes presumió austeridad, pero se sirvió con el cucharón del pozole a la hora de otorgar bonos especiales. Gil lo leyó en su periódico Reforma. Durante cuatro años de su sexenio, Alonso Reyes destinó 2 mil 93 millones de pesos en bonos a servidores públicos triplicando y cuadruplicando los ingresos de algunos funcionarios. Total, si no es Chana es Juana. El código de ética que Graco Ramírez quiere redactar y presentar a los gobernadores de la Conago podría llegar a las quinientas páginas. Y quizás un día el mundo se entere de que el gasto en que se incurrió para hacer el código de ética superó los 100 millones de pesos.

Albert Camus camina sobre la duela de cedro blanco: Un hombre sin ética es una bestia salvaje suelta en este mundo

Gil s’en va

gil.games@milenio.com