UNO HASTA EL FONDO

Falsos equilibrios

Gil no sabe qué pensar, el expansivo Carstens ha decidido abandonar el Banco de México en un momento crucial para las economías del país. Hombres de fuste y fusta se han escandalizado por esa decisión y Carstens afirma que su intención (ción-ción) no era inquietar a nadie, pero que le habían ofrecido un trabajo buenísimo en un banco internacional, puesto que desearía tener el más importante banquero alemán. ¿Tenía que mantenerse Carstens en su cargo mexicano y rechazar esa oferta para quedarse como un niño héroe en el castillo de nuestra volatilidad y envolverse en una gran bandera mexicana? Gil cree que no, ¿por qué? ¿Por qué la nación se lo demanda? Na.

Supongamos que tuvo un pleito con las autoridades hacendarias, con mayor razón, nomás faltaba; supongamos que no hubo un pleito y que simplemente logró un reconocimiento notable, ¿por qué rechazarlo? Dirán que Gilga es un apátrida, enemigo de la bandera, pero si el señor Carstens ha trabajado toda su vida por México y le da la gana irse en julio del 2017 a un gran cargo internacional, pues con la pena, los mexicas nos dedicaremos a vender en el mercado de Tlatelolco nuestras mercancías y punto com.

Si el rumor fuera cierto y todo se desprendiera de un desacuerdo profundo con José Antonio Meade por asuntos que los mortales nunca comprenderemos, con mucha más razón. Que si la política monetaria, que si las políticas fiscales, que si la manga del muerto. La verdad sea dicha (muletilla patrocinada por Liópez y Morena), Mr. Carstens se va a ocupar del cargo de gerente general del Banco de Pagos Internacionales en Basilea, Suiza, primer funcionario de un país emergente en tomar el mando de ese banco de bancos de bancos, o como se diga.

Equilibrio

Carstens no ha sido el único personaje que en los últimos días ha realizado una exhibición de equilibrio. El acróbata alemán Alexander Schulz caminó sobre una cuerda no tan floja a 240 metros de altura sobre la avenida Reforma, de la Torre de Bancomer a la Torre Reforma. Pregunta: ¿por qué no de Bancomer a BBV? ¿Acaso hay en ese acto una insinuación, un litigio, un vaticinio?

El acróbata germano ha impuesto un récord mundial en la modalidad de highline urbano, Después de cuatro intentos fallidos, el joven logró su cometido. Ahora mal sin bien: Schulz decepcionó a Gilga, el acróbata va amarrado a la cuerda floja, si éste pierde el equilibrio y cae, esa cuerda lo sostendrá. Bu-bu-buu.

En una época dorada, los acróbatas estaban locos y caminaban sin sostén alguno, si caían quedaban hechos puré de tomate. Ah, qué fácil, así hasta Gil camina en las alturas y si se cae, queda colgado. Todo se ha perdido: equilibristas que se protegen con cinturones de seguridad, caracho, no sean cobardes. En una famosa película Tin Tan escala la Catedral sin más arnés que sus propias manos. No somos nada. En 1922, Babe White escaló la catedral de Puebla sin más instrumentos que sus propias manos. Y nada de redes de protección: ¿quieres subir y correr el peligro de caerte? Correcto, adelante. Este Schulz le parece a Games un abusivo.

La Viuda”

Gil lo leyó en su periódico La Razón. Hay equilibrios imposibles. La joven señora de 30 años vive en la colonia de los Doctores, conduce una camioneta Explorer negra y tiene mal carácter. Con ella no hay tu tía. La Viuda, como se le conoce en la Doctores, estaba como agua para chocolate. La Viuda tuvo un desencuentro con Héctor Sánchez, amor fiero y ex reo acusado de robo.

Lo de siempre, primero las caricias de seda, luego los gritos, más tarde las amenazas. Todo había terminado entre ellos; ah, el dolor en el alma. El amante embravecido salió con un amigo en su moto. Atrás de ellos, La Viuda en su Explorer. Los persigue por la calle de Ángel del Campo, muy de cerca, luego por Eje Central y ¡sopla!, los arrolla. Muere el amante, sobrevive el acompañante (ante-ante). Un grito hizo añicos el silencio del amplísimo estudio: ay mis hijas enfurecidas. Ya en serio: trancuilas. De plano despanzurró a su amor. Oh, no.

Todo es muy raro, caracho, como diría Winston Churchill: Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad.

“Gil s’en va”

 

gil.games@milenio.com