UNO HASTA EL FONDO

La carreta y los caballos

Mientras explican el proyecto para luego encontrar el nombre ocurrirán las elecciones a la Presidencia. Ni las manos van a meter. Como diría el sentencioso y extinto padre de Gilga: van a llorar lágrimas de sangre.

Las honras fúnebres de Fidel Castro prolongaban la devoción, largas filas de cubanos desfilaban ante una fotografía del comandante. El presidente Peña Nieto avisó que asistiría a los funerales. La víspera, el Presidente dio un discurso enérgico ante el Consejo Político Nacional del PRI. Gil lo leyó en una nota de Jacobo García en su periódico El País. Los desafíos del PRI, según el Presidente: la corrupción, la unidad y el desgaste electoral de cuatro años en el poder: "no se dejen contagiar por los derrotistas (...) rendirse va contra nuestro código militante". Peña Nieto llamó "ejército priista que llega para ganar los comicios (...) tenemos que tocar las puertas, salir a la calle y dejar la comodidad del escritorio para convencer a los electores". Con estos lienzos devotos, el presidente Peña quiere ganar las elecciones de 2018, pero Gilga lo ve en chino mandarín, en fon.

Por cierto, en el flamante consejo se encuentran Humberto Moreira, José Murat Casab y Guillermo Ruiz de Teresa, finísimas personas no precisamente reconocidas por su transparencia y honestidad, ¿o sí? Quizá Gamés ha vivido en un mundo paralelo en el cual los Moreira, los Murat, le père, y los Ruiz Teresa forman parte de un grupo de notables honestísimos que nunca han protagonizado escándalos de corrupción. Todo es posible.

Promociones

Oigan al Presidente. "Dejemos para otros partidos las promociones anticipadas; primero el programa y el proyecto, después los nombres". Gil quiso oír esto: primero la carreta, atrás los caballos. O sea, ¿Peña fija el proyecto y luego elige el nombre? Hemos pasado del nuevo PRI al viejo PRI en nada, un tris, un soplo. "Quienes dañan el prestigio de nuestro partido no merecen ser parte de él". ¿Alguien dijo Humberto Moreira? Nadie. Fue un eco malo, insidioso, intrigante. "Quienes hayan violado la ley, habrán de enfrentar las consecuencias de sus actos. La deshonestidad no encontrará espacio en el PRI del siglo XXI". ¿Y el helicóptero apá?

Gil no sabe de tiempos políticos, pero lee periódicos y ve la televisión y oye la radio. ¿Qué lee, qué ve, qué oye? Un partido con un candidato a la Presidencia desde el origen de los tiempos y otro partido en el cual quienes compiten por la candidatura a la Presidencia actúan bajo la luz pública. Mientras explican el proyecto para luego encontrar el nombre ocurrirán las elecciones a la Presidencia. Ni las manos van a meter. Como diría el sentencioso y extinto padre de Gilga: van a llorar lágrimas de sangre.

Ochoa Reza

En una entrevista concedida a su periódico El Universal, el dirigente del PRI ha dado una muestra de independencia y pensamiento autónomo, aquí les presenta Gil un botón: "Nosotros vamos primero por las ideas, por construir las soluciones concretas y en función de eso ya veremos, para 2018 queda todavía luz. Queremos construir la mejor plataforma para México. Que sean las ideas, ya vendrán los nombres". Ah, quienes leen mucho a Gramsci siempre privilegian las ideas por encima de los nombres, mju. Es que de veras que ganas de jugar al ratón viejo: primero el proyecto, luego las ideas, después los nombres. A la vieja usanza (a Gil le gusta escribir a la vieja usanza). Esta declaración presidencial pudo ser la primera plana pagada por Echeverría o por López Portillo.

Oigan a Enrique Reza Ochoa: "En el caso de Veracruz se tomó una decisión histórica de nuestro partido: suspender, por primera vez en el partido, a un gobernador priista en funciones. Ningún partido lo ha hecho en la historia de nuestro país, y los bienes que se robaron deben regresar al pueblo de México". De nuevo: ¿y el helicóptero apá?

Ochoa Reza cree que todo funciona como un taxímetro que cuenta los metros, los kilómetros. ¿Quién si no los priistas permitieron que Javier Duarte fabricara la fantástica red delictiva a la que dedicó su gobierno? Ne memen. Decisión histórica: anjá. No dejen de persuadir al electorado de que efectivamente el PRI corregirá los escandalosos actos de corrupción de sus gobernadores.

Todo es muy raro, caracho, como diría Graham Greene: Nunca convencerás a un ratón de que un gato negro trae buena suerte.

Gil s'en va

gil.games@milenio.com