UNO HASTA EL FONDO

El candidato

Entrevistado por José Cárdenas en Radio Fórmula, 'Liópez' perdió los estribos y ya no los encontró. El periodista le preguntó por el apoyo de Elba Esther a la campaña de Morena en el Estado de México... y el tabasqueño montó y cabalgó en cólera.

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil caviló: el candidato de Morena a la gubernatura del Estado de México no descansa. La lectora y el lector convendrán con Gil en que Liópez es el candidato y Delfina la que aparecerá en las boletas, la Juanita de esa Iztapalapa. Maestra vaya, maestra venga, maestra desparezca estos días y déjemelos a mí, yo me los pongo morongos. Cierra su campaña el candidato a todo motor: reparte infamias, insulta a periodistas, da discursos con su habitual amabilidad y facilidad de palabra (ad-ad). Gamés miró al infinito y más allá: y si gana la maestra Delfina, ¿quién va a gobernar el estado? Porque ella no hace un café y Liópez estará ocupadísimo en la campaña presidencial. Gil hesita: ¿a quién le llevarán a la maestra? En el cuarto de guerra de Morena hacen apuestas para ver quién integraría el gabinete de la maestra en caso de que ella ganara la elección.

Entrevistado por José Cárdenas en Radio Fórmula, Liópez perdió los estribos y ya no los encontró. Cárdenas le preguntó por el apoyo de Elba Esther a la campaña de Morena en el Estado de México. Liópez montó y cabalgó en cólera. Existen Rocinante, Babieca, Plata y Cólera: no calumnien, hagan un periodismo independiente, dijo Liópez. Y Cárdenas le dio un mojicón (gran palabra) de antología: agradezco las clases de periodismo, pero no me llames calumniador. Y en un atropellado toma y daca, Liópez estaba fuera de control, con todo respeto. Y adiós que te vaya bien y si no también (én-én).

Una vez más, Liópez contesta a bofetadas, si los periodistas no le hacen las preguntas fáciles, a modo, reparte cachetadas. Oiga, pero el yerno de Elba Esther y su edecán eterno Rafael Ochoa, presidente del SNTE durante años, presentaron sus humanidades para apoyar en vivo y a todo color a la maestra Delfina Gómez. ¿No era Elba Esther, un miembro conspicuo de la mafia del poder? Y vienen las injurias. Ah, Liópez: siempre igual a sí mismo.

Agua bendita

Al día siguiente, en San Andrés Tuxtla, Veracruz, el candidato de Morena al Estado de México se mostró satisfecho de que Óscar González, candidato del PT, declinara en favor de la maestra Delfina. “Estamos arriba, pero esto afianza nuestro triunfo, esto es una declinación muy importante, no solo en términos de votos, sino en términos cualitativos porque es un deslinde que el PT hace del PRI, un deslinde de Peña”. Entonemos alegres: estábanos comiendo rábanos unos comíamos otros cantábanos. A la menor provocación, a Gilga le gusta cantar está canción popular en momentos de definición: o se está con la mafia del poder o se está con el pueblo. Estábanos... Ah, y la Patria es primero, ya lo saben. El PT ha sido purificado por Liópez: acérquense a mí, hijos, de rodillas, y vayamos juntos al 2018.

En una entrevista de 15 minutos en la cual ningún periodista hizo mención al pleito con Cárdenas, el candidato a la gubernatura de Edomex, a sus anchas, repitió unas 18 veces “la mafia del poder”, cuatro veces que era “la hora de las definiciones”, unas dos “que la Patria es primero” y declaró, al final, ese retrato de la campaña de Liópez: “pollos, chivos, cochinos, cerdos, marranos”. Le encanta, se le llena la boca al candidato al repetir la letanía. Caracho.

Cierre

Así las casas (muletilla pagada por grupo Higa), se sabe que el candidato más bragado para las elecciones mexiquenses es y ha sido Liópez. Oh, sí: hundida en las arenas movedizas de su ineptitud, Josefina terminará en cuarto lugar; una vez que ha tocado el techo de sus preferencias, el sorpresivo Zepeda permanecerá en tercero; el hombre de la porcelana, Del Mazo, ayudado por un regimiento de asesores pelea el primer lugar y se enfrenta a Liópez y a Juanita Gómez. Dice el candidato de la candidata: “Ella empezó de maestra y llegó a directora. Luego ganó la presidencia municipal de Texcoco. ¿Y saben dónde vive? ¡En el mismo lugar!”. La gran cosa. ¿Y si se hubiera mudado pagando con su dinero a una casa más grande? Malo, muy malo, aquí solo se purifica a los que viven en lugares modestísimos, solo ellos no son corruptos. Es que de veras.

No ha sido nada fácil para Gamés ver de nuevo a Liópez en plena acción: majadero, autoritario, vacío, embebecido (gran palabra), demagogo. Republica amorosa. Mju. Como verán la lectora y el lector, Liópez no es santo de la devoción de Gilga. ¿A poco ya lo habían notado? Qué intuitivos.

Chamfort entró al amplísimo estudio y asaltó el mullido sillón, desde allí dijo: Vano quiere decir vacío; es tan ruin la vanidad que para afrentarla basta llamarla por su propio nombre

Gil s’en va

gil.games@milenio.com