UNO HASTA EL FONDO

¿Por qué seré tan agradable?

A ‘Liópez’ le ha dado por hacerse el simpático, para que no digan que es un majadero, un malhumorado y un amargado; Epigmenio ha logrado casi lo imposible: que AMLO sonría, cante, dé besitos tiernos a su esposa y haga chistes.

Gil no comprende. El Joven Maravilla Anaya y el ciudadano Meade se dan hasta con la cubeta. Dicen los que saben que Anaya pretende despachar a Meade y luego entrar al palenque de Liópez con todas sus huestes. Esto dicen los que saben, pero luego no saben tanto como dicen que saben. Gilga tiene la impresión de que Liópez y su carretón de recientes adquisiciones se fuga día a día. Ciertamente, Liópez no ha crecido en las intenciones de voto, trae lo mismo en la manopla, por esta razón, Anaya afirma que está estancado. Suena bien, pero Gil les recuerda que la vida juega al póquer con ases y reyes. Será el sereno, la manga del muerto y las encuestas de los vivos (muy vivos), pero las llamaradas de la cargada con Liópez alcanzan altitudes notables. Y ahí va con su carretón, en una de ésas, no le ven ni el polvo.

Jorge Castañeda ha escrito en su periódico El Financiero un cálculo interesante a propósito del Frente en CdMx: “Barrales será una muy buena candidata y, si logra el millón y medio de votos, o el 30 por ciento de la votación que se ha propuesto el Frente en CdMx, eso puede casi garantizarle una victoria en la elección presidencial a Anaya”. Como dice un amigo de Gilga: that’s interesting. Contra este cálculo juega sus cartas el hecho público y notorio de que Castañeda impulsa al Frente y se sabe que a veces los deseos se disfrazan de verdad y entonces el pastel de plano no infla ni con cucharadas de Royal.

De risa loca

Algo va mal. Si los precandidatos hacen chistes, Gil hará política y escribirá discursos con los cuales cimbrará a la nación: song personeros de la mafia, pero está muy cerca el renacimiento de México, el cambio verdadero, por eso andan muy nerviosos. A Liópez le ha dado por hacerse el simpático, para que no digan que es un majadero, un malhumorado y un amargado. Epigmenio ha logrado casi lo imposible: que Liópez sonría, cante, dé besitos tiernos a su esposa y haga chistes. Yo soy “el Liópez”, amigo de todos los niños, y digo versitos y hago canciones y doy consejitos: jugaré, reiré y quizá hasta lloraré, pero siempre contento en esta campaña de tú; no, de me, bueno, ya me se olvidó. Caracho, si los candidatos dicen chistes, Gilga puede enloquecer y cantar la vieja canción del inmortal Chabelo.

Y frente al mar del puerto de Veracruz, Valdímir Andrés Ilich Liópez Ulianov se burla, y con razón, de la conexión rusa. Lo que nos faltaba, un Liópez que busca ser simpático, Gilga lo prefiere hecho un basilisco. Gamés le propone a Epigmenio que le muestren a Liópez unos programas de Polo-Polo, si se aprende unos chistes podría  ganar más votos. Un grito aterrador hizo añicos el silencio del amplísimo estudio: ay, mis hijos, humoristas involuntarios de la política.

Un poco de gracia y otra cosita

El Joven Maravilla no se queda atrás. Toca el piano, canta “La Bamba”, lleva a sus hijos a la escuela dos veces por semana y dice chistes. El candidato de la coalición Por México al Frente ha dicho en gira por Quintana Roo que Meade no tiene cara para encabezar una estrategia contra la corrupción porque se rodea de personajes corruptos, “ya le dicen el candidato de acero… de a cero votos”. Ja-ja-ja: ¿por qué seré tan agradable? Santos chistarajos Batman, ojalá tengas más de estos magníficos chistes en la baticueva. “Estoy convencido, con estas tendencias vamos a ganar, y además vamos a ganar de manera contundente la Presidencia de la República”. Gil baila bien “La Bamba”, sobre todo la versión de Richie Valens. Oh, campañas, grandes sainetes, enormes circos de tres pistas.

Gil no ha pasado por alto que falta aquí un comentario, así sea breve, sobre José Antonio Meade. Bueno, en Guerrero ofreció aumentarle el sueldo a los maestros; además, él y su esposa le desearon feliz año a los mexicanos. Ay, canta y no llores.

Todo es muy raro caracho, como diría Amos Oz: Nunca he visto a un fanático con sentido del humor ni a nadie con sentido del humor que sea un fanático.

Gil s’en va

gil.games@milenio.com