UNO HASTA EL FONDO

Pasarelas a deshoras

Si Gil ha entendido algo, cosa improbable, los secretarios de Estado, directores generales y altos funcionarios deberán participar en foros para explicar y defender las reformas del Presidente. Que la comunicación social ha fallado.

Gil lo repite una y otra vez, nunca una muletilla ha sido más apropiada para acercarse al nuevo, viejo, maduro, infantil PRI: todo es muy raro, caracho. El presidente Peña ha impuesto al dirigente nacional priista sin un poco de pena, algo de pudor, una pizca de por favor (or-or). Comuníqueme con Enrique Ochoa: Quique, cierra tu oficina de la CFE y te vienes en megachinga al PRI, aquí te necesito, pero volando.

Peña Nieto ha decidido su juego: intervenir sin recato alguno en su partido y en la campaña priista para la Presidencia del 2018. No está mal, salvo que el Presidente apuesta por un caballo perdedor que en las últimas carreras no ganó nada y al cual se le cayó el jockey desde lo alto de las ancas de una yegua.

Gamés lo leyó en su periódico Reforma, en una nota de Claudia Guerrero y Mayolo López: “La nueva dirigencia nacional del PRI organizará pasarelas a los integrantes del gabinete presidencial que recorrerán el país para reunirse con las estructuras del tricolor”. Si Gil ha entendido algo, cosa improbable, los secretarios de Estado, directores generales y altos funcionarios deberán participar en foros para explicar y defender las reformas del Presidente. Que la comunicación social ha fallado.

Gilga recordó la canción del Príncipe: “Si esto hubiera sido ayer, lo tomaría..” ¿No es un poco tarde? ¿No debería el PRI concentrarse en encontrar un dirigente y luego un candidato a la Presidencia? Al parecer esas no son prioridades. Oigan a Ochoa Reza: “En pleno respeto a las leyes electorales vigentes en nuestro país, yo propongo que el gobierno le rinda cuentas al partido para que juntos sirvamos mejor a la sociedad”. Con tanto maistro quién va a cargar la cal, farfulló Gilga; con tantos foros quién va a ser el candidato.

Un candidato invisible

Gil no quiere ponerse pesado, tampoco ligero, pero rayos y centellas, ¿quién va a ser el candidato del PRI a la Presidencia? Pasarelas van, pasarelas vienen: vamos a convencer al pueblo de México de las bondades de las reformas. Anjá, como su credibilidad está al alza, su campaña será un éxito. Por cierto, Ochoa Reza llegó al salón Plutarco Elías Calles acompañado de Aurelio Nuño. Quienes pensaron que Nuño sacaría las castañas del fuego, se han equivocado, pues la CNTE y sus aliados pusieron ese comal al rojo vivo.

“La falta de comunicación entre gobierno y partido nos aleja de la sociedad y facilita el camino a nuestros adversarios políticos.” La verdad sea dicha (muletilla pagada por Liópez desde San Diego en el juego de las estrellas), esta reconversión del PRI parece más bien una carta de buenas intenciones a deshoras, como si la lectora y el lector hicieran una cena para amigos y amigas y les dijeran: nos vemos en casa a las cuatro de la mañana del sábado. No dejen de venir.

Quienes pensaban que el Presidente podía entregarle la elección de la dirigencia nacional a su partido, así como una candidatura vigilada por él mismo, se han encontrado con todo lo contrario, Peña Nieto ha metido las manos hasta los codos en la masa. El partido y el candidato son asunto suyo, como antes, a la antigüita. El profesor Olivares Santana estaría feliz, Carlos Hank González organizaría una comida con todas las fuerzas vivas del partido para informarles que el Presidente medita, cavila, entrecierra los ojos y está a punto de decidir.

Así las casas (muletilla patrocinada por grupo Higa), José Antonio Meade, Miguel Ángel Osorio Chong, Aurelio Nuño, Eruviel Ávila, ¿alguno más?, levante la mano, estos personajes esperan y desesperan porque ahora hay que ir a defender las reformas del Presidente por la República mexicana. Eso podrá convenirle a Peña y a su gobierno, pero no necesariamente a un candidato, en fon. Allá ellos y ellas. El PRI perdió en las elecciones del 5 de junio, pero nadie parece hacerse cargo de esa debacle, salvo Manlio Fabio Beltrones, que renunció a su cargo. ¿Cómo ven a Gilga pontificando sobre estos asuntos?

Las frases

Su periódico El Financiero ha destacado estas frases del discurso que pronunció el presidente del PRI. Oigan esto: “Tenemos que señalar la corrupción emanada de los gobiernos de nuestras filas”. Bien dicho, pero ¿y si se vacía el partido por las denuncias y nos quedamos en un lugar abandonado?; “debemos limpiar la casa y crear un nuevo sistema nacional anticorrupción”, las casas limpias siempre serán mejores que las casas sucias, la creación de bla-bla-bla, zzzzz. “Al ganar elecciones, partido y gobierno tienen que rendir cuentas”, eso que ni qué, lo que sea de cada quien.

Enrique Ochoa Reza ha dicho que no se puede tapar el sol con un dedo, y que señalará a priistas que incurran en actos de corrupción. Gil no quiere tapar el dedo con un sol, eso sería más o menos fácil, pero canastos: ¿a estas horas? La verdad Gilga no comprende. Un dirigente que refundará al PRI en un año, ¿no es un poco demasiado? Ahora mal sin bien: de que los priistas están fritos, están fritos. Gamés les desea suerte. Por suerte y por cierto.

De última hora: el artículo de Raúl Trejo Delarbre publicado en su periódico Crónica sobre Enrique Ochoa Reza, “Antes crítico, hoy beneficiario del dedazo”, no tiene desperdicio.

La máxima de Antonio Muñoz Molina espetó en el ático de las frases célebres: Lo que tarda tanto en llegar es igual que si no hubiera llegado, peor incluso porque el cumplimiento a destiempo de lo que tanto se deseó acaba teniendo un reverso de sarcasmo.

Gil s’en va

gil.games@milenio.com