UNO HASTA EL FONDO

El futuro en el pasado

Al menos 24 vehículos de agencia permanecen en poder de los maestros de la coordinadora... "Los bandidos de Río Frío" en pleno, un anónimo Relumbrón al mando ordena cierres de carreteras, robos, saqueos.

Gil ha olvidado quién escribió que en el futuro siempre se encuentra el pasado. Quizá fue el mismo Gilga quien puso así esos dos tiempos. Gamés se explica a sí mismo y al lector. Los bandidos de Río Frío, la novela clásica de Manuel Payno, se ha convertido en una especie de documento de rara actualidad. En algún momento del siglo XIX, treintas y cuarentas, los caminos mexicanos se volvieron intransitables, el vandalismo incontrolable se adueñó de los caminos reales y los senderos. En la Ciudad de México se desató una ola de asaltos y robos en las casas. Las gavillas hacían y deshacían, el tránsito de Veracruz a la Ciudad de México era casi irrealizable sin sufrir asaltos, vejaciones, bloqueos en las cercanías de Río Frío. Detrás de esa organización delictiva estaba el coronel Relumbrón, jefe del estado mayor de Antonio López de Santa Anna. Relumbrón creó una red criminal. Solo tres personas conocían la verdadera identidad del militar: Don Santos, Pedro Cataño y Evaristo.

Bandidos del futuro

La lectora, el lector y el lectere dirán que Gil perdió la razón: ¿qué rayos tienen qué hacer en esta página del directorio Manuel Payno y sus bandidos? Mucho qué hacer. Esta asociación le vino a Gilga como una nube negra a la cabeza mientras leía sus periódicos. Su diario Reforma ha publicado que maestros de la coordinadora bloquearon siete puntos ferrocarrileros y el paso de camiones en al menos 15 carreteras de Michoacán, Oaxaca y Chiapas.

Divididos en grupos, los activistas de la CNTE obstruyeron las vías de tren de Pátzcuaro, Uruapan, Lázaro Cárdenas, Yurécuaro, Nueva Italia y Maravatío. Además, las protestas se desplazaron y bloquearon el paso de camiones de carga en la carretera costera Lázaro Cárdenas-Manzanillo y Huetamo-Morelia en los límites de Guerrero.

En Chiapas, los activistas bloquearon las entradas a Tuxtla Gutiérrez e impidieron la circulación de camiones de carga mientras que en San Cristóbal mantuvieron cerrada la autopista que comunica con la capital del estado.

En Oaxaca, los maestros cerraron comercios y bloquearon nueve carreteras en las regiones de la costa, el Istmo, Caña y Cuenca del Papaloapan. ¿Cómo la ven?, dicho sea esto sin la menor intención de un albur carretero.

Bandidos de la CNTE

Gil leyó con los ojos de plato y sin resuello: en Morelia, reporta su periódico Reforma, al menos 24 vehículos de agencia permanecen en poder de los maestros de la coordinadora. Los coches fueron robados (ah, por fin una voz pasiva) en la Autopista Siglo XXI, en el tramo que va de Lázaro Cárdenas a Pátzcuaro. Los tráileres con los coches nuevos se encuentran en Turícuaro, municipio de Nahuatzen, donde hay además otros 75 coches de todo tipo, en ese lugar también hay dos pipas de gas, una de Pemex y un contenedor con materiales químicos. Los bandidos de Río Frío en pleno, un anónimo Relumbrón al mando ordena cierres de carreteras, robos, saqueos.

Gamés caminó sobre la duela de cedro blanco, se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: si estos grupos violentos no son gavillas y bandidos organizados, quién sabe qué sean; y si estas acciones no son despojo, asalto y vandalismo, sabe Dios qué sean; y si no estamos ante un ataque directo al Estado y a la sociedad, entonces Gilga es una guacamaya. La cosa es como para darse de topes en el muro norte del amplísimo estudio. ¿Sí o no?

Gil lo leyó en su periódico MILENIO en una nota de Óscar Rodríguez. El jefe de los grupos de choque de la sección 22, Othón Nazariega Segura, fue liberado al obtener su libertad condicional. Este angelito ha sido acusado de robo, vandalismo, despojo con violencia. Gilga se enteró así de que este activista forma parte del Bloque Negro, grupo que controla las brigadas de choque que coordinan los actos vandálicos en Oaxaca. Muy bonito, el señor Nazariega en plena libertad.

Edad para el placer

No todo está perdido. En Charleroi, Bélgica, ocurrió una fiesta en la cual participaron más de 200 personas mayores de 65 años. Un fiestón, una orgía en toda la forma en un establecimiento de intercambio de parejas. Todo marchaba sobre ruedas eróticas, unos bajaban (no empiecen), otros subían (no sigan), unas señoras se encontraban con unos señores y vámonos tendidos. Yo traía un marido, pero lo extravié, ¿alguien lo ha visto por estos rumbos? Yo vi a un señor revisando un motor de ocho cilindros con sus herramientas allá al fondo.

Lectora, lector, lectere, no todo es terrorismo, explosiones y balazos. Por desgracia el riesgo acecha. En la fiesta swinger de los señores de edad avanzada (así se decía en tiempo de los padres de Gilga), resulta que en el fragor de la batalla algunos murieron. Cinco de ellos de infarto y dos por edema pulmonar.

Los soldados del amor que perecieron en la trinchera del sexo, según dicen las notas no tan informadas de los diarios, ingirieron demasiadas píldoras para la disfunción eréctil. Ah, la voracidad. Otros diez integrantes tuvieron problemas diversos de salud que la agencia noticiosa no especifica. Así las casas (muletilla arrepentida y patrocinada por grupo Higa), la fiesta sufrió algunas bajas, pero nada le hace, si hay que ponerle nomás faltaba, ¿o qué?, ¿cobardía? Usted déle sin temor de Dios. Y si hay que tomar una pastilla pago por evento, ni lo piense.

La máxima de Marcel Prevost espetó en el ático de las frases célebres: Nuestro corazón tiene la edad de aquello que ama.

Gil s'en va

gil.games@milenio.com