UNO HASTA EL FONDO

Niños escudo

En lugar de estar en la escuela, los niños asisten a las marchas. Muy bonito. Los padres lo permiten, los maestros lo permiten y los niños y las niñas van a la calle con cartulinas puestas al pecho.

Gil va de noticia en noticia con los ojos de plato. Con la novedad de que niñas y niños de entre 3 y 10 años han sido puestos en la calle para colgarles pancartas en el cuello y usarlos en la marchas que realizan los integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg) para protestar contra la reforma educativa. Gil lo leyó en su periódico La Razón. No deja de ser un espectáculo siniestro ver a niños como escudos e instrumento de un conflicto de adultos.

En lugar de estar en la escuela, los niños asisten a las marchas. Muy bonito. Los padres lo permiten, los maestros lo permiten y los niños y las niñas van a la calle con cartulinas puestas al pecho: “Maestro, no te rindas sabemos que lo haces por nosotros”.

¿Exagera Gilga si escribe que ha visto en esas fotografías de niños y niñas ecos del Estado Islámico, sonidos polpotianos de los jemeres rojos? Probablemente no.

En otra parte de la República, a la misma hora, Liópez emitió un decálogo en defensa del magisterio que está contra la reforma educativa, así como su postura para respaldar a los líderes de la sección 22: “a los dirigentes magisteriales levantados, privados de su libertad  y trasladados en aviones militares a penales del norte, les están fabricando delitos. Como lo hicieron con Nestora Salgado, el doctor José Manuel Mireles y con otros luchadores sociales más, a Rubén Núñez y Francisco Manuel Villalobos los acusan de haberse robado 130 millones de pesos. Eso es una infamia”.

Luchadores sociales

Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: aquí hay complejidades y más de un gato suelto. Gil no duda de la enjundia neurótico-obsesiva de Liópez , mju, pero ¿no será que don Rubén Núñez le dio una ayudadita a Liópez y a Morena? Gil conjetura, solamente duda, de pronto como si hubiera tenido una iluminación le pasó por la cabeza ese pájaro volando. No vaya siendo. Aiga cosa, compadre. Y es que el énfasis siempre tiene dueño.

“Es nefasto que en lugar de abrirse al diálogo, estos malos gobernantes estén optando por la captura y el encarcelamiento de dirigentes y profesores, y por la represión violenta y la persecución contra el magisterio en general”. Los luchadores sociales Núñez y Villalobos, por cierto, no dan clases; estos luchadores sociales manejaban el dinero federal a su antojo, y tenían muchos antojos; estos luchadores sociales vendían plazas de maestro a granel; estos luchadores sociales son más bien y menos bien unos pillos de siete, ocho y nueve suelas. Quienes los defiendan estarán defendiendo un pedazo de buen tamaño de corrupción y un trozo grande de impunidad, no una causa de los maestros ni de los pobres, ni de la izquierda.

Un boquete

La noticia más estrujante (gran palabra) la encontró Gil en su periódico El Financiero en una nota de Nayeli Cortés: “Al perder el gobierno de seis estados de la República en las elecciones pasadas, el PRI dejará de controlar más 277 mil millones de pesos correspondientes a los presupuestos aprobados para este año en Veracruz, Chihuahua, Quintana Roo y Aguascalientes”. Estrujante es poco: Manlio Fabio Beltrones pidió 12 gotas de Rivotril; Emilio Gamboa exigió conectarse al oxígeno y un Tafil urgente.

Trascendió en los mentideros de la política que todavía hay priistas de fuste y fusta desmayados en las escaleras del edificio del PRI. A año y medio de iniciar la campaña grande, el PRI pierde una cantidad que Gilga no puede imaginar, ni tampoco el presidente Peña. Es verdad que esta pérdida se matiza con Oaxaca y Sinaloa, pero como sea, por ese boquete se ve un paisaje después de la batalla tremendo. Ayes de dolor, piedra sobre piedra, derribos de la política y destrucción donde se alcanza a ver al Chico Maravilla: Ricardo Tapia Anaya.

La mata grande

Gamés lo leyó en su periódico Reforma en una nota de Abel Barajas: “cuatro empresas presuntamente vinculadas con Elba Esther Gordillo, tres de ellas en el extranjero, recibieron más de 60 millones de pesos de las comisiones que cobraba el SNTE a proveedoras de crédito para los maestros”. Levanta usted una piedra y sale un señor o una señora con una bolsa grande de dinero. Por todos lados, por donde usted la vea (sin albur), al parecer robar no representa gran dificultad, si no fuera tan fácil, no lo harían tantos a tan tontos.

El dinero fluía en bancos americanos mediante triangulaciones que un ilusionista no habría podido descubrir. Gil ha recordado leyendo la nota de su periódico Reforma que José Manuel Díaz Flores fue detenido el 26 de febrero de 2013 y era uno de los principales operadores financieros de Elba Esther Gordillo. Fue acusado y procesado junto con la ex presidenta por los delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero por los movimientos de mil 978 millones de pesos desde el sindicato. A esto se dedicaban este angelito y la venerable ancianita enferma, doña Elba, que debería reposar en su casota comprada con dineros del sindicato y pagar así su deuda con la sociedad. Tamaña delincuente. En fon.

La máxima del escritor francés Sanial-Dubay espetó en el ático de las frases célebres: Los abusos, aun en el estado más sólido, son minas sordas que tarde o temprano estallan.

Gil s’en va

gil.games@milenio.com

Gilva de noticia en noticia con los ojos de plato. Con la novedad de que niñas yniños de entre 3 y 10 años han sido puestos en la calle para colgarlespancartas en el cuello y usarlos en la marchas que realizan los integrantes dela Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg)para protestar contra la reforma educativa. Gil lo leyó en su periódico La Razón. No deja de serun espectáculo siniestro ver a niños como escudos e instrumento de un conflictode adultos.

En lugar de estar en la escuela, los niños asisten a lasmarchas. Muy bonito. Los padres lo permiten, los maestros lo permiten y losniños y las niñas van a la calle con cartulinas puestas al pecho: “Maestro, note rindas sabemos que lo haces por nosotros”.

¿Exagera Gilga si escribe que ha visto en esas fotografíasde niños y niñas ecos del Estado Islámico, sonidos polpotianos de los jemeresrojos? Probablemente no.

En otra parte de la República, a la misma hora, Liópez emitió un decálogoen defensa del magisterio que está contra la reforma educativa, así como supostura para respaldar a los líderes de la sección 22: “a los dirigentesmagisteriales levantados, privados de su libertad  y trasladados en aviones militares a penalesdel norte, les están fabricando delitos. Como lo hicieron con Nestora Salgado,el doctor José Manuel Mireles y con otros luchadores sociales más, a RubénNúñez y Francisco Manuel Villalobos los acusan de haberse robado 130 millonesde pesos. Eso es una infamia”.

Luchadores sociales

Gilse llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: aquí haycomplejidades y más de un gato suelto. Gil no duda de la enjundianeurótico-obsesiva de Liópez, mju, pero ¿no seráque don Rubén Núñez le dio una ayudadita a Liópez y a Morena? Gil conjetura, solamente duda, depronto como si hubiera tenido una iluminación le pasó por la cabeza ese pájarovolando. No vaya siendo. Aiga cosa, compadre. Y es que el énfasissiempre tiene dueño.

“Esnefasto que en lugar de abrirse al diálogo, estos malos gobernantes esténoptando por la captura y el encarcelamiento de dirigentes y profesores, y porla represión violenta y la persecución contra el magisterio en general”. Losluchadores sociales Núñez y Villalobos, por cierto, no dan clases; estosluchadores sociales manejaban el dinero federal a su antojo, y tenían muchosantojos; estos luchadores sociales vendían plazas de maestro a granel; estosluchadores sociales son más bien y menos bien unos pillos de siete, ocho ynueve suelas. Quienes los defiendan estarán defendiendo un pedazo de buentamaño de corrupción y un trozo grande de impunidad, no una causa de losmaestros ni de los pobres, ni de la izquierda.

Unboquete

Lanoticia más estrujante (gran palabra) la encontró Gil en su periódico El Financiero en una nota de Nayeli Cortés: “Alperder el gobierno de seis estados de la República en las elecciones pasadas,el PRI dejará de controlar más 277 mil millones de pesos correspondientes a lospresupuestos aprobados para este año en Veracruz, Chihuahua, Quintana Roo y Aguascalientes”.Estrujante es poco: Manlio Fabio Beltrones pidió 12 gotas de Rivotril; EmilioGamboa exigió conectarse al oxígeno y un Tafil urgente.

Trascendióen los mentideros de la política que todavía hay priistas de fuste y fustadesmayados en las escaleras del edificio del PRI. A año y medio de iniciar lacampaña grande, el PRI pierde una cantidad que Gilga no puede imaginar, nitampoco el presidente Peña. Es verdad que esta pérdida se matiza con Oaxaca ySinaloa, pero como sea, por ese boquete se ve un paisaje después de la batallatremendo. Ayes de dolor, piedra sobre piedra, derribos de la política ydestrucción donde se alcanza a ver al Chico Maravilla: Ricardo Tapia Anaya.

Lamata grande

Gaméslo leyó en su periódico Reformaen una nota de AbelBarajas: “cuatro empresas presuntamente vinculadas con Elba Esther Gordillo,tres de ellas en el extranjero, recibieron más de 60 millones de pesos de lascomisiones que cobraba el SNTE a proveedoras de crédito para los maestros”.Levanta usted una piedra y sale un señor o una señora con una bolsa grande dedinero. Por todos lados, por donde usted la vea (sin albur), al parecer robarno representa gran dificultad, si no fuera tan fácil, no lo harían tantos a tantontos.

El dinero fluía en bancos americanosmediante triangulaciones que un ilusionista no habría podido descubrir. Gil harecordado leyendo la nota de su periódico Reforma que José Manuel DíazFlores fue detenido el 26 de febrero de 2013 y era uno de los principalesoperadores financieros de Elba Esther Gordillo. Fue acusado y procesado juntocon la ex presidenta por los delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero por losmovimientos de mil 978 millones de pesos desde el sindicato. A esto sededicaban este angelito y la venerable ancianita enferma, doña Elba, quedebería reposar en su casota comprada con dineros del sindicato y pagar así sudeuda con la sociedad. Tamaña delincuente. En fon.

La máxima del escritor francésSanial-Dubay espetó en el ático de las frases célebres: Los abusos, aun en el estado más sólido, son minas sordas quetarde o temprano estallan.m

Gil s’en va