UNO HASTA EL FONDO

Meditaciones en el mullido sillón

Caracho: Duarte en el Monte de los Olivos caminaba y les decía a sus prestanombres inexistentes: si se mantienen fieles a mis enseñanzas, la verdad de nuestras propiedades nos hará libres.

Gil leyó con los ojos de plato esta comisión declarativa: “No tengo nada que ocultar, me he dedicado a servir y a cumplir con mi responsabilidad. No he tenido ni tengo prestanombres (…) Hoy haré pública mi declaración patrimonial que demuestra que los ataques en mi contra son producto de una guerra de lodo (…) Celebro que la PGR participe en la investigación derivada de la ridícula denuncia que presentó Yunes. La verdad nos hará libres”.

Caracho: Duarte en el Monte de los Olivos caminaba y les decía a sus prestanombres inexistentes: si se mantienen fieles a mis enseñanzas, la verdad de nuestras propiedades nos hará libres. Entre tanto, su periódico Reforma ha publicado un árbol frondoso de todas las personas que podrían ser prestanombres del gobernador de Veracruz. Una locura: 69 personas físicas y morales, entre las que destacan la esposa del góber preciosísimo, su mamá de él, su hermano cómodo y su suegra. La PGR también ha pedido informes del concuño y de un primo.

Cómo diría el clásico: ¡qué bonita familia! Amá: por favor pase a firmar unos papeles de un departamento que compramos allá en el gabacho. Ah qué mijo tan trabajador, compra y compra sus cositas, lo felicito mijo. Mamor: que pases a firmar la propiedad de unos terrenos allá en el norte del estado. Eso sí, como les contaba, con Javier nunca me ha faltado nada; de hecho, nos sobran las ganas de comprar y comprar. Por cierto, cuentan que al góber le gusta el beisbol y que le metió su buen dinero a los cafeteros de Veracruz y a los Rojos del Águila de Veracruz. Gamés jura y perjura que Duarte estará en serios problemas muy pronto, eso que ni qué.

Unidad de la izquierda

Desde hace muchos libros y artículos, Roger Bartra, articulista de su periódico Reforma se ha vuelto imprescindible para Gilga. En un dos por tres, Bartra dice algo que aclara y hace pensar. Su más reciente entrega lleva por título “La unidad, ¿para que?”: “(…) en la izquierda mexicana muchos pretenden resucitar el viejo mito de la unidad (…) Para esta unidad es necesario cerrar filas en torno al líder que, se supone, representa al ‘pueblo’. Todos los que están fuera de esa unidad son, se dice, una minoría despreciable de traidores o parte de la mafia que está en el poder”. ¿Cómo la ven?, dicho sea esto sin la menor intención traidora de un albur despreciable.

Escribe Bartra al final de su texto: “Sería mucho más sano que, en lugar de consumirse de nuevo en una batalla estéril (la izquierda) se mantuviese dividida. Cada parte se vería obligada a definirse con claridad, a decantar sus ideas y a probar su fuerza real. La unidad en 2018 mantendría el desconcierto y bloquearía la posibilidad de que reformistas alcanzasen un perfil acorde a sus bases sociales”.

Gilga se pone de pie y se quita el sombrero. Que nadie le diga a Basave, Basave a caballo de este artículo de Bartra. Él, aliancista de sopa y cepa medita a estas horas sobre el hecho  natural de que el PRD y Morena unan sus fuerzas. En fon.

Hernández “El Grande

Luis Hernández Navarro se enoja muchísimo con Gil y responde en las redes sociales con improperios (gran palabra). Gamés romperá la regla de oro que indica que nunca debe reproducirse una ofensa, pues esa ofensa tendrá eco y nueva fuerza, pero la palma de la mano le pica al autor de esta página del directorio: “Gil Gamés, buque insignia del periodismo bufón y lamebotas del inquilino de Santo Domingo”. Caracho: buque insignia: pas mal. Periodismo bufón, a mucha honra. Por lo demás, Gilga se imagina pidiendo las botas del inquilino de Santo Domingo. Présteme sus botas, secretario, las voy a lamer, si usted me lo permite, una media hora, ¿de acuerdo?

Cuando usted no existía en la vida pública, de hecho aún no existe,  don Luis, en una vieja casona (un poco de grandilocuencia nunca sobra) de Prado Sur, en las Lomas de Chapultepec, un grupo de escritores, académicos y periodistas de al menos tres generaciones fundaron un periódico. Por cierto, en una reunión de trabajo, Roger Bartra propuso el nombre de Rayuela, que se convirtió en el editorial breve de la contraportada de La Jornada que usted maltrata cada día con su mala prosa.

Gil abandona el mullido sillón y con el dedo flamígero señala y dice: usted Hernández no merece el cargo que ostenta en un diario que estuvo llamado a refundar el nuevo periodismo mexicano. O sea: usted Hernández es un tonto con suerte. ¿Cómo ven a Gamés fustigando malhechores?

Soldados

Los soldados luminosos de la CNTE de los que habla Hernández en su artículo han provocado estos daños, según investigación  de su periódico El Universal: “en Michoacán: mil 500 millones de pesos en pérdidas por los trenes varados, los puertos congestionados y la toma de autobuses; mil millones en Guerrero debidos a la caída del turismo; mil millones en Chiapas; 80% de las reservaciones canceladas y 20 mil empleos perdidos; y 4 mil 500 millones de pérdidas desde que los soldados luminosos de Hernández hacen y deshacen en la Ciudad de México. Su movimiento popular, Hernández, fastidia a las personas que se ganan la vida trabajando ocho horas al día.

Así las casas (muletilla arrepentida y patrocinada por Grupo Higa), Gilga le invita un Glenfiddich a Hernández: ande, no haga corajes; ya, ya pasó.

La máxima de Claude Chabrol espetó en el ático de las frases célebres: “La tontería es infinitamente más fascinante que la inteligencia. La inteligencia tiene sus límites, la tontería no”.

Gil s’en va

gil.games@milenio.com