UNO HASTA EL FONDO

Ajustes

Si el Senado la ratifica, Arely Gómez ocupará el cargo más desprestigiado del gobierno en la zona más oscura del sexenio de Peña Nieto. Felicidades y suerte.

Gil puso el cielo en el grito. Y ya que estamos en éstas, Gamés declara que tampoco se levanta en las mañanas pensando en joder a México. Ah, pero en su shit list sí hay algunos personajes a los que fastidiaría con enorme gusto y singular alegría si tuviera los medios para hacerlo: este señor Javier Duarte se ha convertido en una obsesión de Gilga. No es fácil que un hombre reúna tantos defectos en un solo cuerpo: la obesidad (y no vayan a llamar al Conapred), la prepotencia, la codicia, el latrocinio, en fon, la verdad, ¿usted no quisiera joderlo? Gil, sí. Luego, en la misma lista aparece en un lugar de privilegio el señor Humberto Moreira, gran mentiroso de mentirosos, estafador de rompe y rasga, no en vano Gil lo llamó desde hace tiempo El Macalacachimba, si Gilga pudiera, tomaría cartas en el asunto; por cierto, dicen que El Chapo Guzmán sufre en su cautiverio, que se encuentra bajo tremendo estrés, que no duerme bien, que pasa los días muy molesto, que se siente muy presionado. Gamés discurre al respecto y concluye que no movería un dedo para que el señor Guzmán, que carga en su espalda con miles de muertos, mejorara su estancia en El Altiplano, antes al contrario, y como Gilga no trabaja en Derechos Humanos, de momento no tiene remordimiento alguno.

Cambios

En un golpe de timón, mju, el presidente Peña Nieto ha realizado ajustes en su gabinete y ha deslizado con gran sentido político a la procuradora Arely Gómez para ubicarla en la Secretaría de la Función Pública, un cargo empolvado, olvidado, de hecho todos pensaban que esa secretaría había desaparecido con su enérgico secretario, Virgilio, no el poeta romano autor de La Eneida, sino Andrade, autor de la investigación impecable sobre la casa blanca. Pues en ese lugar, la enérgica Arely fustigará a los corruptos. Pequeño problema: ¿cómo logrará la señora Gómez obtener unos cuantos gramos de credibilidad si viene de la oscuridad de la investigación de los 43 desaparecidos de Iguala? Nadie lo sabe y probablemente ella tampoco. Quizá Gamés anda más estropeado que un limón de jicamero, pero caracho, un procurador cuyo trabajo es investigar, presentar, acusar, si fuera el caso, puesto a observar la función pública, ¿tendrá credibilidad? Ya escucha Gilga los murmullos: muy pocas instituciones tienen en México credibilidad. Cierto. Solo queda desearle a Arely Gómez que no rompa su carácter contra el muro de la complacencia, porque la verdad sea dicha para castigar pequeñas infracciones que solo entorpecerán la función pública, no tiene caso mantener el costo de una secretaría. En fon, así lo ve Gilga desde la atalaya del amplísimo estudio. Si el Senado la ratifica, Arely Gómez ocupará el cargo más desprestigiado del gobierno en la zona más oscura del sexenio de Peña Nieto. Felicidades y suerte.

Segunda vuelta

Y a todo esto, ¿qué opina el Presidente de la segunda vuelta? Esto: la segunda vuelta electoral no es viable en nuestro país, pues construiría mayorías ficticias. Esto lo dijo el Presidente en el "Foro Impulsando a México" organizado por su periódico El Financiero. Cada quien sus cosas. Nadie le ha explicado al Presidente que la segunda vuelta es un instrumento de corrección, como si alguien repensara lo que acaba de ocurrir. Sobre Javier Duarte, Peña Nieto dijo que cada quien debe responder por sus acciones. Eso que ni qué. Gil insiste y considera que alguien dirá en una oficina: nos equivocamos con el Gordo.

En la misma reunión, el Presidente ha dicho de Trump y Clinton que los volvería a invitar, pero cambiaría las formas. Muy bien, cavila Gamés, unas formas grandes, como unas montañas tremendas. Es que de veras. Y al final, o al principio, da igual, el Presidente cometió esa declaración de gran éxito: "Ningún Presidente se levanta pensado cómo joder a México".

Ahora mal sin bien: hay daños ocasionados por decisiones equivocadas, momentos alarmantes, el daño no solo se desprende de la maldad, también viene del error, de la irresponsabilidad, de la ausencia de fuerza, de la falta de claridad, o como se diga, del limón del jicamero del que hablaba Gil líneas arriba.

Todo es muy raro, caracho, como diría Victor Hugo: Quién me insulta siempre, no me ofenda jamás.

Gil s'en va

gil.games@milenio.com