UNO HASTA EL FONDO

Ir o no ir

Presidente, al santo señor de Chalma Gil le pide con el alma que no vaya parallá. En fon. Si se van a conformar con unas cuántas palabras confusas de comedimiento falso, cometerán un error porque el muro va

Gilga caminó sobre la duela de cedro blanco y caviló: ir o no ir, ése es el dilema. Un falso dilema: Trump ha dicho lo mismo con otras palabras. Gamés lo leyó en su periódico MILENIO. Trump mostró en un documento la firma con la cual decreta la construcción del muro y, al mismo tiempo, dijo que éste fortalecerá la seguridad de los dos países. En conferencia de prensa, Trump dijo que "el aumento de inmigrantes está perjudicando tanto a México como a Estados Unidos. Les diremos qué haremos: vamos a mejorar la seguridad de ambos países. Un país sin fronteras no es una nación. Estados Unidos volverá a tomar el control de sus fronteras (...) Vamos a salvar muchas vidas de ambos lados de la frontera".

Un país sin fronteras no es una nación. Gilga sospecha que ése es el verdadero mensaje de Mr. Trump. Gamés se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: todo es muy raro caracho, Trump ha dado la misma orden con otras palabras para armar una guasanga entre sus seguidores: lo mismo es lo mismo es lo mismo. Gil recordó de golpe que su extinto padre se especializaba en ese gallofo (Gamés trae grandes palabras nuevas a esta página del directorio): este fin de semana no hacemos esa fiesta en casa, sobre mi cadáver; y luego, mientras se observaban las reacciones se emitía un comprensivo comunicado: quizá convenga a todos que esa reunión no se realice, desvelarse en estos días es peligroso, todos ganaremos si se suspende esa concentración que algunos llaman fiesta, y la reunión se evaporaba. Dicho de otro modo: el muro va y punto y se acabó.

Menos es más

Gamés se pregunta si en unas cuantas horas ha cambiado el discurso de Trump. Óiganlo: "Vamos a trabajar con nuestros amigos de México, enfocados en la seguridad y oportunidades económicas de ambos lados de la frontera (...) Alabamos la colaboración estrecha respecto a problemas muy importantes en ambos países (...) Entendemos que una economía fuerte y saludable en México es bueno para Estados Unidos (...) llevaremos las relaciones a un punto nunca antes visto (...) Mi secretario de Seguridad Interior, en colaboración con otros funcionarios, va a comenzar la construcción inmediata del muro. Es algo absolutamente necesario".

Gil ha entendido: además de tratar con un déspota, el gobierno mexicano, éste y el que viene, sea cual sea, tratará con un tramposo, enredoso, mentiroso (oso-oso). Quedarse pávidos sería un gran error. Gil está ansioso y quiere oír el comunicado de Eduardo Sánchez: el presidente Peña no asistirá a la reunión con el presidente Trump. El gobierno mexicano considera que la firma del decreto que construirá el muro es una ofensa a México.

Ande, Presidente, recupere algo de su credibilidad pulverizada. Los negociadores mexicanos asisten; el Presidente, no. Al santo señor de Chalma, Gil le pide con el alma que no vaya parallá. En fon. Si se van a conformar con unas cuántas palabras confusas de comedimiento falso, cometerán un error porque el muro va. Por si fuera poco, Trump ha mencionado la creación de una oficina para apoyar a las víctimas de crímenes perpetrados por los indocumentados. De nuevo lo mismo con otras palabras: los indocumentados son criminales. En consecuencia hay que traer a 5 mil policías fronterizos para cazar inmigrantes. Gil medita: menos es más.

Unidad

Gamés ha observado esto: como nunca antes, la rara flor de la unanimidad ha brotado entre la inconformidad y el incordio. Si el presidente Peña Nieto decidiera no asistir a la reunión con Trump, colaboraría a refundar eso que se llama unidad nacional y que México perdió hace años. De paso, recuperaría un trozo del acuerdo bajísimo en que se ha hundido su gobierno. Además, si le permiten a Gilga el momento solemne, le devolvería a México esa cosa extraña de pertenencia e identidad que se requiere para recuperar algo del ánimo perdido.

Gil ha comprado boleto de primera fila para observar en estos días el desarrollo de los acontecimientos. ¿Qué virtud, qué alta virtud le faltaría al Presidente para no tomar esa decisión al alcance de la mano?, medita fatigosamente Gamés.

Novalis escribió: Las palabras son la configuración acústica de las ideas.

Gil s'en va

gil.games@milenio.com