UNO HASTA EL FONDO

3de3 en Edomex

Todo es muy raro, caracho. ¿Qué les pasa? No manchen, declaren la verdad. En conclusión: Gamés no les cree a ninguno de los tres


Las apasionantes campañas en el Estado de México avanzan con el destino de un final. Mju. Entre tanto, los candidatos presentaron sus declaraciones 3de3. Gil lo leyó en su periódico El Financiero. Josefina gana su buen millón al mes. Pas mal, un melón para los gastos. Además, posee un terreno en el Estado de México y dos departamentos en la ciudad cuyo valor total asciende a 20 millones de pesos, dos coches con valor de 650 mil, joyas que valen un millón 200 mil pesos, obras de arte por 200 mil y un menaje de casa que costaría 2 millones 800 mil pesos.

Si Gil se acerca a estas cifras, aunque aparatosas para la vida diaria, no encuentra en ellas algo especialmente escandaloso: una ex secretaria de Estado, ex candidata a la Presidencia, candidata al gobierno del Edomex gana dinero y no parece que éste sea producto de indecibles corrupciones.

El problema empieza cuando el lector y la lectora estrellan su buena voluntad con las donaciones: el papá de Josefina le donó un departamento. Eso de las donaciones debería estar prohibido. Además, Josefina recibe 500 mil pesos al año como conferencista. ¿Cuál será el tema de las conferencias de Josefina? ¿Lo de la viuda y esas cosas incomprensibles de tan banales? Sabe Dios. La conclusión de Gamés es que ningún político pondrá en el papel sus verdaderas propiedades, siempre aparecerán donaciones, conferencias magistrales, préstamos puente y algunos terrenos invisibles.

Del Mazo

Alfredo del Mazo posee 34 millones en cuentas bancarias y cuatro departamentos, una casa, un terreno, dos coches con valor de un millón, obras de arte que podrían valer dos millones. A Gil empieza a inquietarle lo de las obras de arte. Vean ustedes: Josefina posee obras por 200 mil y Del Mazo por 2 millones. ¿Quiere esto decir que del Mazo aprecia más el arte? Diría Josefina: yo sé elegir, tengo mi buen Toledo. Y no más, porque con 200 mil apenas se compra usted un Toledo en serie y, si le va bien, un óleo pequeño de Joy Laville. En cambio, Del Mazo podría acopiar incluso obras de Soriano, de Aceves Navarro, Felguérez. ¿Sabrán lo que tienen en sus paredes? No. Cuentan los que saben que la maestra Gordillo tenía obra a lo bestia que nunca volteó a ver, se trataba de una parte de la decoración de su gran departamento de Polanco y de los muros de sus casas.

Políticos como el joven Del Mazo, además de heredar cuantiosas cantidades de propiedades y dineros, realizan muy pronto su primera fortuna. De pronto ya están en los 100 millones si se suman cuentas bancarias y bienes raíces y luego ya llegaron a los millones de dólares. Pobre Gamés, junta y junta sus pequeños dineros y nada, con trabajos le da para mantener el amplísimo estudio. En fon y en fan.

Delfina

La maestra Delfina ha declarado su modestia, no necesariamente la verdad. Una casa con valor de 186 mil pesos, un coche de 79 mil, joyas con valor de 185 mil y un menaje de casa de cien mil pesos. Pues la casa debe ser muy pequeña, lo cual nada le hace; el coche, seguramente una carcacha, ¿79 mil? Probablemente se lo vendió Liópez. Delfina: te vendo el Tsuru que usé cuando yo era jefe de Gobierno de Ciudad de México, ando medio bruja, ya sabes que no uso efectivo, ni tarjetas, ni cartera, a mí me mantiene el pueblo bueno.

Ahora mal sin bien: esas joyitas, Delfina, deshágase de inmediato de ellas, a Liópez no le gusta la ostentación. En lugar de esas joyas, piedras de río de allá de Macuspana, como lo oye. Y ese departamento, se vende, Delfina. ¿Propiedades? Eso sí que no. Si le costó 185, Liópez le consigue comprador en 200 y san se acabó. Adivinaron: el comprador es Batres. Lo del menaje de casa le quita el sueño a Gil: 100 mil pesos en los interiores de la casa de la ex presidenta municipal de Texcoco? Nah. ¿Ni una pantalla de plasma más o menos grande, ni un horno de microondas de buena marca, ni un refrigerador que hace hielitos? ¿Qué les pasa? No manchen, declaren la verdad. En conclusión: Gamés no les cree a ninguno de los tres, para que más que la verdad.

Todo es muy raro, caracho, como diría Umberto Eco: Cuando entra en juego la posesión de los bienes terrenales es difícil que los hombres razonen con justicia.

Gil s’en va

gil.games@milenio.com