SOCIEDAD Y DERECHOS HUMANOS

Fiscalización fallida del uso de los recursos de las campañas electorales por el INE

Lo único que nos queda a los ciudadanos, es soportar a  gobernantes habituados a violar la ley, ya que su violación e inobservancia quedó demostrada al rebasar los topes de campaña y con ello haber obtenido el triunfo.

Parte de la reforma electoral de 2014, otorgó al INE, la facultad de la fiscalización oportuna de los gastos de campaña. En la Constitución y en la Ley de la materia se estableció como causal de nulidad de una elección el rebase al tope de estos gastos, para lo cual, se implementó el Sistema Integral de Fiscalización (SIF2.0) en dicho sistema electrónico, los candidatos debían reportar, obligatoriamente, todos y cada uno de los ingresos y egresos en línea y en tiempo real que realizaban durante sus campañas, para lo cual, tenían un término de tres días después de realizar la operación, o al menos así lo contempla el artículo 38 del Reglamento de Fiscalización.

Lo anterior en razón del espíritu con que nace este modelo de fiscalización, propuesto por el legislador, se pensó que si se fiscalizaban los gastos de forma exhaustiva y en tiempo real se podría evitar que un presunto ganador de una elección asumiera el cargo aun habiendo cometido irregularidades, como rebasar el tope de gastos de campaña.

Esta disposición permitiría dar certeza y legalidad en los procesos electorales en cuanto al uso y destino final de los recursos recibidos por los partidos y sus candidatos vía las prerrogativas y se pensó que este mecanismo, podría representar la cura contra el uso de recursos de procedencia ilícita y del maquillaje de cifras vía la manipulación de costos y facturación, haciendo transparente el manejo de los recursos, por lo menos ante la autoridad electoral.

Sin embargo, dicha obligación partidista fue incumplida por  la mayoría de los 8 mil 62 candidatos que estuvieron en contienda en el pasado proceso electoral, a decir del consejero electoral Ciro Murayama Rendón, presidente de la Comisión de Fiscalización del INE, “la mayoría hizo campaña pero no rindió cuentas, mucho menos en tiempo real, es decir los actores políticos siguen operando como si la reforma no existiera”.

El último informe de la Unidad Técnica de Fiscalización, dado a conocer el lunes 30 de mayo, decía que “Al 26 de mayo de 2016, habían transcurrido entre 24 y 56 días del inicio de las campañas al cargo de gobernador en 12 entidades y en 14 entidades a diversos cargos, el registro de operaciones por parte de los sujetos obligados ha sido exiguo, y en un 52.6%, no se ha registrado una sola operación”, es decir a 4 mil 238 de los candidatos no les importó la obligación de rendir cuentas sobre sus gastos de campaña para garantizar una contienda pareja en el proceso electoral, debido a que muchos de los candidatos ganadores rebasaron y con mucho los topes establecidos por las autoridades electorales.

Lo anterior, echa por tierra la posibilidad de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, evite declarar triunfadores y electos a los contendientes que hayan acaecido en la causal de nulidad de elección, por rebasar el tope de gastos de campaña, toda vez que no existe dicha posibilidad sin tener un reporte exhaustivo y real de los mismos, por parte del árbitro de la contienda.

Por todo ello, lo único que nos queda a los ciudadanos, es soportar a  gobernantes habituados a violar la ley, ya que su violación e inobservancia quedó demostrada al rebasar los topes de campaña y con ello haber obtenido el triunfo, con la impotencia de sus contendientes y complacencia del INE, que difícilmente se atreverá a declarar la nulidad de las elecciones, más aún si no cuenta con la una fiscalización eficaz y eficiente al haber tolerado las violaciones a las normas aplicables.