Ejercicio del Poder

Trump, muro: agresión

Mi deseo para esta entrega estaba fincado en narrar acerca de la presencia de la pareja OBAMA en la Casa Blanca.

Lamentablemente, la postura desafiante, amenazante, intolerante mesiánica y agresiva del hoy presidente norteamericano DONALD TRUMP, reemplazó mi intención.

Sin mencionar a México, al asumir oficialmente la presidencia de Estados Unidos, el pasado viernes 20, DONALD TRUMP ofreció "proteger las fronteras" de Estados Unidos.

Sin embargo, siempre arguyendo autoprotección y autodefensa, ha referido a México no como buen vecino y menos como aliado, sino como un enemigo al que hay que arrinconar y humillar, porque somos responsables de muchos de los males que padece su país.

Lo anterior, no obstante que las propias autoridades estadounidenses han advertido que la amenaza más significativa es la frontera con Canadá.

Pero para el prepotente magnate, la colindante de México es el paso natural de indocumentados, criminales y narcotraficantes y por eso ha reiterado que construirá un muro, señalando que nuestro país tendrá que pagarlo.

Por tanto, ante la falta de voluntad de buen vecino, sus amagos de campaña se convertirán en práctica de gobierno.

Por lo que sus amenazas de construir esa humillante tapia, se trasmutan en agresión, vulnerando principios de ámbito internacional.

El artículo 2o., párrafo 4, de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (CONU), redactado en forma imperativa, establece claramente que: "Los miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza armada o también a otras modalidades de fuerza como la política, diplomática o económica".

Esta prohibición al recurso de la amenaza o al uso de la fuerza debe ser interpretada de manera amplia y como una obligación jurídica general.

En este sentido, nuestro gobierno debería recurrir tajantemente a todos los instrumentos legales, ambientales, políticos, sociales, culturales y regionales para detener la construcción.

A mayor sustento, como fija el presidente del IAPEM, Maestro en Ciencias Políticas y Administración Pública, MAURICIO VALDÉS RODRÍGUEZ, en el proemio del libro de WILLIAM JAY, Revista de las causas y consecuencia de la guerra mexicana, "¿Quiénes son los ilegales: los invasores-colonizadores-conquistadores desde aquella época o nuestros compatriotas, descendientes de los dueños originales de esas tierras despojadas por una guerra expansionista?".