Ejercicio del Poder

Temor y vulnerabilidad

Atraídos por un supuesto legal que favorece la concesión de asilo a menores que viajen solos hacia los Estados Unidos, la frontera sur de ese país ha alcanzado volúmenes críticos de niños centroamericanos –principalmente – que buscan refugio en aquella nación.

En cinco años, la cifra de infantes centroamericanos ha rebasado los 52 mil. El gobierno estadunidense resaltó que el número de niños que cruzan la frontera sin compañía podría ascender a 90 mil sólo en el año fiscal 2014.

Este fenómeno migratorio ha sido impulsado y aprovechado, sustancialmente, por por grupos delincuenciales dedicados al tráfico humano quienes –falsamente – hacen creer a los padres de los menores que por el pago de cinco mil a siete mil dólares llevarán a cabo –al menos– tres intentos de internamiento.

Al respecto, el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, JEH C. JOHNSON, ha avisado a los padres de los niños centroamericanos, que están cruzando ilegalmente la frontera sur estadunidense, que "no hay permisos" y, que al final del viaje, sólo les espera la deportación.

Independientemente de ello, la realidad es que la "marea" infantil no disminuye, situación que ha rebasado a las autoridades migratorias del vecino país del norte a tal grado que, al detener a millares de niños, han tenido que improvisar resguardos en poblados, incluso en bases militares en Texas y California, los cuales al sobrepasar su capacidad de recepción violan derechos humanos por las condiciones de hacinamiento en que se encuentran los menores.

Además de ello, los indocumentados han denunciado que los custodios los intimidan y les avientan la comida por debajo de las puertas.

Para un niño de cualquier edad, migrar sin sus padres es de lo más arriesgado; sin duda, desprotegidos sufren temor y vulnerabilidad. Muchos de ellos padecen y soportan hambre, abusos, explotación, segregación constante, trata, accidentes, enfermedades; circunstancias que provocan una grave afectación emocional, porque experimentan vivencias traumáticas.

Hay muchas historias de miedo e incertidumbre. Su protección es urgente y necesaria. El hecho punta de iceberg. Resultado: crisis humanitaria, admite el presidente norteamericano BARACK OBAMA.