Ejercicio del Poder

Secuestro, cáncer delictivo

Sin duda, el secuestro es uno de los delitos de alto impacto que más lastiman a la sociedad y que deja marcados de por vida a la víctima y a quienes comparten su entorno familiar y social.

Es importante señalar que por razones políticas –como el financiamiento a la guerrilla- desde la década de los setenta del siglo pasado, el secuestro se hizo presente en varias regiones del país.

A partir del gobierno de ERNESTO ZEDILLO PONCE DE LEÓN, cuando los delincuentes organizados se percatan de las grandes sumas económicas que pueden obtener con relativa facilidad, esta acción delictiva se empezó a incrementar.

El Sistema Nacional de Seguridad Pública refiere que de 2006 a 2010 la cifra de secuestros se duplicó y lo más grave es que 80 por ciento de los secuestradores son conocidos de su víctima. En el primer bimestre de 2012, la incidencia del secuestro convencional fue de 57 por ciento y con fines de asesinato de 43.

El 20 de diciembre del año pasado, en el marco de la Trigésima Quinta sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, el presidente ENRIQUE PEÑA NIETO reconoció en esa ocasión que se está registrando una incidencia al alza en el número de casos.

En días pasados, el subprocurador especializado en Investigación de Delitos Federales de la Procuraduría General de la República, CLEOMINIO ZOREDA NOVELO, comentó que en 2013 se registró un aumento en el número de secuestros y chantajes telefónicos.

La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2013 (ENVIPE) recientemente difundida por el INEGI, señala que durante el año pasado se realizaron 105 mil 682 secuestros en todo el país.

Ante esto, el titular del Ejecutivo PEÑA NIETO, instruyó al secretario de Gobernación, MIGUEL ÁNGEL OSORIO CHONG, para la creación de una estrategia nacional para el combate a este cáncer delictivo.

Aunque no se federalizará el ilícito, el nuevo proceder antisecuestros que prepara el gobierno federal considera la creación de una figura que recibiría la nominación de "comisionado" para el combate de este delito.

Urgen esfuerzos múltiples e integrales. No más acciones desligadas o coyunturales. El secuestro genera una psicosis colectiva que impacta y altera nuestra vida cotidiana.