Ejercicio del Poder

¿Quo Vadis, Eruviel?

Conocí al hoy gobernador del Estado de México, ERUVIEL AVILA VILLEGAS, casi seis meses antes de salir la convocatoria para contender por la gubernatura.

Lo entrevisté en un programa televisivo. Al notarle con amplios conocimientos sobre las agendas municipal, estatal y nacional y actitud entusiasta, casi al final de la emisión le comenté que de continuar en ese proceder, sin duda, podría llegar a ser gobernador de la entidad.

El próximo 16 de septiembre cumplirá cuatro años del inicio de su mandato. Tomemos como base este periodo para realizar las siguientes reflexiones.

Se dice que por múltiples y variadas razones, unas quizá ciertas y otras no, mismas que por razones de espacio no podemos numerar ni examinar ahora, se produjo -desde su nominación como candidato priista a la gubernatura del Estado- un distanciamiento entre el entonces gobernador ENRIQUE PEÑA NIETO y sus cercanos colaboradores.

Como fue transcurriendo el tiempo, se percibió desapego hacia su gobierno y persona de prominentes integrantes de la administración federal, así como de influyentes miembros de grupos de poder económico y político, de tal forma que se hablaba de un gobernador cada día más débil y de su posible dimisión.

Sin embargo, aunque lo anterior le haya quitado muchas veces el sueño, no lo doblegó. Se empeñó a superar tal situación convirtiéndose en el principal seguidor de las políticas expresadas y por llevar a cabo del presidente ENRIQUE PEÑA NIETO.

Además, cambió de imagen y actitud. Su capacidad y reflejos son rápidos. Cuando distingue que determinada postura de su gobierno no es la pertinente, opta por la corrección.

Lo anterior, le ha favorecido. El respaldo del Primer Mandatario de la república mexicana ha sido notorio, incuestionable. De tal suerte que, no obstante existan aún integrantes del gobierno peñista que no lo quieren, muchos otros lo anotan ya como posible competidor dentro la carrera presidencial hacia Los Pinos.

ERUVIEL no ha perdido ninguna elección en la que ha contendido: dos veces como alcalde, una como diputado y otra como gobernador.

Vale aquí, el término latino cuando PEDRO camino a Roma se encuentra con JESÚS; al verlo, le pregunta: ¿Quo Vadis, Domine? ¿A dónde vas, Señor?