Ejercicio del Poder

PGJEM, responsabilidad ética

Para lograr gobernabilidad, dentro los más graves y agobiantes problemas que enfrenta el Estado mexicano están la inseguridad y violencia, ya que atentan contra el patrimonio, libertad e integridad física de las personas.

Aunque inseguridad y violencia tiene sus propias características, causas y circunstancias; robos, asaltos, secuestros y crímenes llenan de dolor a familias y a la sociedad entera.

Para neutralizar la intervención de la autoridad, han corrompido a servidores públicos e infiltrado en la estructura de los distintos niveles de gobierno, convirtiéndose en un abierto desafío al Estado, amenaza para la seguridad nacional y democracia.

Conforme a nuestro Estado de derecho, la prevención de los delitos corresponde a la policía que comúnmente visualizamos en distintas partes del entorno urbano, misma que recibe –en muchos casos- la denominación de preventiva o bien, de Seguridad Ciudadana, como en el Estado de México.

Sin embargo, en una sociedad cada día más compleja, como la nuestra, donde organizaciones criminales muestran gran poder, el Estado ha tenido que insertar –incluso- a las fuerzas armadas del país para luchar contra ellas.

Ante el aumento de la inseguridad y la violencia en el Estado de México, el Gobierno federal ha establecido un plan estratégico para recuperar la seguridad de los mexiquenses.

Ahora bien, el gran reto y responsabilidad ética para salvaguardar el Estado de derecho, con apego a la legalidad y con respeto total a los derechos humanos, recae en las Procuradurías Generales de todas la entidades del país; abarcando, la del ámbito federal.

Su desafío, recuperar la confianza de la víctima del delito en la esfera de competencia del ministerio público, policía ministerial y servicios periciales. Su objetivo, lograr integración ágil y expedita de la averiguación relativa, así como eficaz consignación de los delincuentes ante el juez competente.

En el Estado de México, para conseguir lo dicho, su procurador MIGUEL ANGEL CONTRERAS NIETO, en un trabajo integral y oportuno profesionaliza, moderniza, transparenta, aproxima los servicios de la institución a la ciudadanía y la humaniza. Testigo he sido de ello.