Ejercicio del Poder

“Je suis Charlie”

¡Hemos matado a Charlie Hebdo! Fue el grito que emitió uno de los terroristas islámicos, después del ataque a la sede del semanario satírico francés Charlie Hebdo en París, el pasado miércoles, donde resultaron muertas 12 personas.

Esta publicación mundialmente conocida a raíz de la difusión de varias caricaturas de Mahoma en 2012, irritó el ánimo de sectores radicales islamistas.

Charlie Hebdo, por su osadía y coraje, es parte de la vida cultural de los franceses. Sus dibujantes, caricaturistas, redactores y editores son íconos de una probidad muy arraigada en Francia: hacer conocer, con determinación y sagacidad, los límites a los poderosos.

Este asesinato que conmocionó no solo a Francia sino al mundo, que generó repudio universal, es calificado como un ataque al alma de los franceses quienes consideran la libre expresión como la esencia de su civilización.

Fue "un ataque a los principios, no a un blanco determinado", comentó PETER NEUMANN, especialista en seguridad del King's College de Londres, el cual tuvo como respuesta que personas de todos los sectores -en los diversos países de Europa y otros más de globo terráqueo- salieran a las calles en muestra de solidaridad silenciosa.

La metáfora en los carteles, "Je Suis Charlie" -Yo soy Charlie- ha quedado como enseña fehaciente del repudio universal, respecto a la transgresión de valores colectivos como son la vida y la libertad de expresión.

KAI DIEKMANN, director del diario de mayor venta en Alemania, Bild, comentó, "Lo único que podemos hacer contra esto es vivir sin miedo", "Nuestros colegas en París han pagado el precio máximo por la libertad. Nos inclinamos ante ellos".

Frente a este atentando, el más grave ejecutado en Francia en medio siglo, el presidente francés HOLLANDE, mencionó: "han caído defendiendo los valores de la República. La República es la libertad de expresión, la cultura, el pluralismo".

"Difundían un mensaje de libertad que seguiremos defendiendo en su nombre", agregó el presidente, quien denominó a los fallecidos como "héroes".

Ante esta barbarie terrorista contra la libertad, nos sumamos al reclamo universal, deseando paz en la tumba de nuestros colegas periodistas.