Ejercicio del Poder

Iguala, barbarie

Iguala, Guerrero, sitio donde el 24 de febrero de 1820 se establece el acuerdo político que unió a conservadores y liberales, rebeldes y realistas, criollos y españoles a través de un Plan conocido como el de Iguala, con el cual se logró la consumación de la Independencia de nuestro país, y conformó un nuevo Ejército denominado Trigarante; hoy, ese espacio histórico, avergüenza a la nación.

El asesinato de tres estudiantes –por policías municipales– el 26 de septiembre y horas después la desaparición forzada de 43 normalistas, evidencia la ausencia de seguridad y la fractura de la gobernabilidad

Este suceso criminal que consterna a México, al instruir al Gabinete de Seguridad acelerar las investigaciones sobre el caso, fue calificado por el presidente ENRIQUE PEÑA NIETO, como un acto inhumano, de barbarie.

La violencia que ocurre en México en contra de "mexicanos inocentes" y entre cárteles del narcotráfico rivales "enferma" al gobierno de Estados Unidos, comentó (hace 4 años, 14 de octubre de 2010) HILLARY CLINTON, la entonces secretaria de Estado de los Estados Unidos.

A este atroz escenario, la prensa del mundo le ha otorgado especial relevancia, y como pocas veces, la presión internacional se expresado reciamente.

Para exigirle al gobierno mexicano realice una investigación seria en relación a los hechos, han alzado su voz, entre otros, el Departamento de Estado de los Estados Unidos, la Organización de las Naciones Unidas, Amnistía Internacional, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Organización de los Estados Americanos y Human Rights Wacht.

Para requerir a los mandos federales y de Guerrero, investigación trasparente y justicia para los afectados, las marchas de protesta integradas por diversos contingentes se han reproducido en diversas partes del territorio nacional.

Mientras tanto, el gobernador (¿gobierna?) guerrerense, ÁNGEL AGUIRRE RIVERO, en quien ya nadie confía, sin decoro, ni vergüenza, adoptando postura de la comediante La Chimoltrufia, quien como dice una cosa dice otra, se desdice de su renuncia y ahora, para presentarla se la debe solicitar el pueblo a través de un plebiscito.

Lo que bien merece el mandatario de Guerrero, ÁNGEL AGUIRRE RIVERO, es un juicio político.