Ejercicio del Poder

EPN: México debe cambiar

Con el propósito de fortalecer la seguridad y el Estado de derecho, entorno a un país indignado, enojado y afrentado, el presidente ENRIQUE PEÑA NIETO, el pasado jueves expresó: "México debe cambiar".

En franca alusión a la tragedia de Iguala, donde fueron objeto de desaparición forzada 43 estudiantes de Ayotzinapa, quedando exhibida en esa zona del país la debilidad institucional; para "evitar que eso vuelva a ocurrir" y lograr reconstruir el andamiaje institucional, anunció un decálogo de acciones:

Ley contra la infiltración del crimen organizado en las autoridades municipales; iniciativa para redefinir la competencia de cada autoridad en el combate al delito; policías estatales; 911 como número de emergencias; Clave Única de Identidad; operativo especial para Tierra Caliente; justicia cotidiana; acciones en derechos humanos; combate a la corrupción; así como transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana.

Para muchos, estas propuestas expresan cortedad ya que el problema no es de leyes, sino que éstas no se aplican. Por otra parte, comentan que las iniciativas planteadas no combaten la impunidad política; pueden tardar tiempo en aprobarse y mucho más en implementarse. Pero, aún más, el Gobierno proyecta realizarlas con los mismos funcionarios que lo han trasladado a este espacio escabroso.

Situaciones éstas, que han evitado que el presidente PEÑA NIETO logre revertir la desconfianza del ciudadano.

Para otros, el solo hecho de haber reconocido el Ejecutivo la dramática realidad y anunciar las medidas para superarla, dio la pauta para poner orden, les guste o no a muchos.

Sabedor de este contexto, así como la etapa por la que atraviesa su mandato, ENRIQUE PEÑA en reunión con los concesionarios de radio y televisión, aseguró: "Es claro que tenemos que acelerar el paso, que no se quede en postulados. Ese es el reto".

Para ratificar esta pretensión, es sano que el titular del Ejecutivo sanee su gabinete, ya que como bien señala mi destacado colega, FRANCISCO GARFIAS, "Los amigos f laquean y los enemigos se animan".

Como ejemplo, si en un equipo de futbol alguno o de los jugadores no sirve para lograr el triunfo, se cambia.