Ejercicio del Poder

Días de simbolismo

Dentro de unas horas más, casi todos quienes habitamos este globo terráqueo, celebraremos una nueva Navidad. Y, dentro de una semana exacta, estaremos festejando el inicio de un nuevo año.

Esta es una época llena de simbolismo, porque la historia de la primera Navidad -para muchos seres humanos- es una reseña de amor perfecto.

Es gozo que supera las diferencias de religión, etnicidad, nacionalidad, costumbres y edad. Es un tiempo de dar la mano de amistad a vecinos y extranjeros, un período de reunirse con parientes y amigos para reforzar los lazos y expresar cariño, agradecimiento, buenos deseos y solidaridad.

En cuanto al Año Nuevo, las familias y amigos se reúnen para agradecer por todas las oportunidades que recibieron durante el año que culmina y festejar el umbral de un nuevo ciclo.

Cabe referir que a partir de 1583, al reemplazar el calendario Juliano, los países católicos y sus colonias por disposición impuesta por el papa Gregorio III –misma que se hizo costumbre en casi todo nuestro globo terráqueo- se debe celebrar la natividad de Jesús (o Navidad) el 24 de diciembre, y el Año Nuevo, el 1º de enero, supuesto día de la circuncisión del propio Jesús.

Por otra parte, durante miles de años nuestros pueblos originarios de Norteamérica, en su cosmovisión, celebraron el término de un ciclo y el inicio del siguiente el 21 de marzo; esto debido a diversas razones.

En esa fecha el Sol "toca" el punto vernal y la rueda de las estaciones recomienza su vuelta. Es en este tiempo en que la naturaleza se prepara para iniciar los nuevos brotes, es cuando da el comienzo la nueva vida tras la guadaña del invierno y, se establece el cero grado de Aries, el primer signo del zodiaco

Es en este día, cuando se produce el equinoccio de primavera, donde –en todo el mundo- las horas del día y de la noche tienen la misma duración; es decir 12 horas.

No obstante lo anterior, como ser integrante de la nueva tradición, cuando nos aprestamos a renovar cuerpo y espíritu para comenzar un nuevo ciclo vital, con alegría les deseo: ¡Feliz Navidad y venturoso Año Nuevo!