Ejercicio del Poder

Año, nada fácil

Ha cumplido un año el gobierno de ENRIQUE PEÑA NIETO. Ha sido tiempo de esperanzas y desencantos. Etapa de expectativas y de retos a vencer. Trecho de logros y frustraciones. Periodo de acuerdos y desacuerdos. Espacio de tragedias nacionales, de duelos y quebrantos. Lapso, nada fácil.

Inició con movilizaciones sociales violentas en la ciudad de México y varios estados del país; enfrentamientos de grupos anarquistas en los alrededores de San Lázaro y destrozos en el corredor Juárez, del Centro Histórico.

El nuevo tema sorpresivo y dominante fue el naciente Pacto por México y la posibilidad real por primera vez en más de 15 años, que la presidencia obtuviera -aún sin tener la mayoría en el Congreso- las tan anheladas reformas estructurales.

A un año de distancia la determinación e intrepidez mostradas por el gobierno se ven pulsadas por la desesperación y el desconcierto.

La reforma de la educación no aterriza. La reforma de las telecomunicaciones no se reglamenta. La reforma hacendaria afronta la adversidad económica.

El régimen enfrenta su prueba de fuego -con la amenaza de producir una legislación hecha sobre las rodillas y otra sin asegurar lo que pretende- al haber aceptado atar las reformas política y energética, y lo hace en un escenario menos alentador del que existía en diciembre de 2012.

Por otra parte, la inseguridad en el país no solo se mantiene sino que ha desarrollado nuevos rostros igual de preocupantes.

Se advierte la creciente descomposición en estados como Michoacán y Guerrero en donde han surgido con más fuerza los llamados grupos de autodefensa que en algunos casos combinan rasgos del narco, con guerrilla y movimientos sociales radicales.

Se anuncia que se recuperará la entidad tarasca; sin embargo, las soluciones se dilatan y los problemas crecen.

La pobreza sigue, la corrupción, igual; el desempleo aumentó a 5.2% de la PEA; la mala educación tampoco tiene solución social inmediata con una CNTE incontrolable.

Un año no es mucho para un sexenio; pero sí para la vida de un país, por tanto, el presidente ENRIQUE PEÑA NIETO, tendrá que realizar los cambios necesarios respecto a los funcionarios de su gobierno que le han fallado.