DEL VERBO SER

Del rezo al poder de la elección

En 1998 el mundial de futbol se realizó en Francia, donde el país anfitrión se coronó campeón derrotando a Brasil 3 a cero; la Selección Mexicana pasó a octavos de final y se midió contra la poderosa Alemania y en algo muy parecido a lo que sucedió hacer unos días contra Holanda, íbamos ganando uno a cero a los germanos cerca del final y en un abrir y cerrar de ojos nos voltearon el calcetín sin darnos cuenta.

En aquel entonces no hubo ningún tipo de discrepancia por el mal desempeño del árbitro o la magistral actuación de algún contrario para provocar un penalty que nos arrebatara el sueño.  Valdría la pena anotar que en ese Mundial,  Croacia a quien ganamos 3-1 quedo en tercer lugar.Mientras el partido contra Holanda estaba sucediendo en la cancha, fue de llamar mi atención lo que observé en las tomas que la televisión hacía a los jugadores en la banca del equipo mexicano.... más parecía un equipo de acólitos en rezo con sus manos unidas al cielo buscando la protección divina, que profesionales atentos a descubrir que está faltando de su desempeño para girar y crear ser mejores, ser campeones no importando contra quién estén jugando. 

Soy creyente Católico y no estoy peleado con encomendarme a Dios en muchos sentidos de mi vida; pero como practicante, mi sentido común me asiste a pensar que el desempeño y resultados están basados más en el poder de crear el resultado que deseo, en lo comprometido que esté a crearloy en las acciones que tome para que suceda, que en pelarme las rodillas orando para que el cielo derrame la abundancia en mi vida.Es de llamar la atención que como jugadores y como espectadores veamos la circunstancia de estar en octavos de final desde 1986 como una maldición más que un reto; de alguna u otra manera sucede lo mismo cuando llegamos a un empate y se requiere decidir en tiros de penal, y por otro lado estamos como que convencidos de que somos “merecedores”(por el número de veces que hemos calificado a octavos) de estar en cuartos de final y volteamos al cielo en reclamo de lo que por “justicia” nos pertenece.Me imagino que dentro de la preparación de los jugadores de la Selección Nacional debe incluir terapias de programación neurolingüística, capacitación motivacional y otros acondicionamientos para crear confianza, trabajo en equipo e incremento en desempeño general; sin duda todo es bueno y opera como complemento de la preparación física y táctica del equipo que representa a México.  

Sin embargo, pienso que es más un tema cultural y de educación el que nos ha tenido a los mexicanos en un letargo, a dieta de crear realidades espectaculares; en evasión total de la responsabilidad que nos asiste de ser fuente de lo que tenemos; en pánico de ser irrazonables y de estar dispuestos a vivir en un mundo donde la vida se juega declarando lo imposible.Pienso que el efecto de las reformas que se han dado en nuestro país en el sector educativo con la desaparición del mercado de plazas, la recuperación del control por el gobierno y no por el sindicato,  las pruebas de evaluación de maestros  y la decidida declaración de crear conciencia y vocación genuina en la participación de los maestros podrán ser un elemento crítico para girar nuestra cultura histórica en una cultura rediseñada y basada en el poder de la elección que tenemos en lo individual, como equipo, como país.

La Secretaría de Educación posee el 3er presupuesto de México después de Pemex y CFE; estamos ante la posibilidad de adelgazar de manera drástica su inflada nómina como sucedió con Pemex en su reestructura y emplear estos recursos paradespertar el hambre de creación;  para despertar conciencias a nuevas posibilidades y provocar que de forma natural el mexicano de la siguiente generación tome acciones de maneras insospechadas para crear resultados extraordinarios.  Eso incluye a deportistas, profesionistas, científicos, empleados y por supuesto a los mismos maestros en todos los niveles de educación.

Creo que México y los mexicanos estamos en un lugar y en un momento de elección; creo que comenzamos a captar que no tenemos “derecho” a nada, que nuestros derechos y expectativas están basadas en lo que declaremosestar comprometidos a crear, en generar acciones congruentes con nuestro compromiso, confrontar nuestros resultados y de allí parar, ver y girar a nuevas posibilidades y nuevos retos de tal suerte que la vida se convierta en una manera de ser divertida, tomando riesgos y disfrutando el viaje.Somos una nación espectacular con un promisorio futuro lleno de posibilidades (declaraciones imposibles) y no hay alternativa, todos estamos aquí, todos aprendemos de lo que tenemos y está disponible para nosotros aprender queno somos nuestras circunstancias, que podemos girar los pensamientos limitantes a pensamientosde posibilidad siempre; posibilidad de crear lo imposible  aunque falten 5 minutos con en el marcador en contra de cualquier equipo del mundo.