DEL VERBO SER

El proyecto de volar… “la causa”

¿Que tuvieron en común los hermanos Wilbur y Orville Wright socios de una fábrica de bicicletas en Dayton Ohio, sin estudios universitarios, por nadie conocidos y Samuel PierpointLangley físico, astrónomo e inventor afamado mundialmente?...ser competidores por el sueño de crear una máquina que volara.  

Para esta carrera de diseño en los primeros años de 1900, Samuel PierpointLangley recibió de la Secretaría de la Defensa 50 mil dólares más otros 20 mil que aportó el Instituto Smithsonian que le permitió contratar a lo mejor del mundo en capital humano (científicos e ingenieros) y la disponibilidad para usar toda la infraestructura, recursos y locaciones del gobierno para crear y recrear sus ensayos; todo esto sin contar que el New York Times siguió cada movimiento del proceso, creando con ello una altísima expectativa mundial.

De todos es sabido que los hermanos Wright ganaron la carrera y en términos generales poco sabemos del Sr. Langley aún y cuando una base de la fuerza aérea, tres barcos de la fuerza naval, un centro de investigación aeroespacial, una medalla y una nave de la NASA entre otras cosas, lleven su nombre.  ¿Que hizo entonces que un par de personajes sin fondos, con una infraestructura precaria para desarrollo de tecnología y sin recurso humano calificado para una encomienda de tanta envergadura tuviera la posibilidad de éxito?...partir de la “causa” que los movió a crearlo.

Nadie del equipo de colaboradores de la fábrica de los hermanos Wright recibió un solo dólar por ocupar su tiempo (después de la jornada normal de fabricación de bicicletas) en la construcción del sueño de volar y los hermanos Wright no tuvieron otra fuente de financiamiento más que el producto de la venta de lo que producían.  El éxito estuvo basado en sentirse incluidos y atraídos por lo que Oliver y Wilbur creían y eso los enroló no solo a compartir el sueño, sino a sentir que el sueño era tan de ellos como de los hermanos Wright.  La “causa de volar” tuvo mucho más significado que la máquina como resultado final; la contribución al sueño que cambiaría la forma de ver el mundo era más poderosa que el objeto que como consecuencia sería creado.  A Langley sólo lo movía ganar, ser el primero, la fortuna y la fama sabiendo que tenía todo para lograrlo.

Traigo esto a la mesa porque creo desde lo más profundo de mi corazón que el cambio de nuestro país en todos sentidos ciertamente está cerca; y lo habría de estar no por líderes que lideran con una política partidista, porque  los partidos  han perdido “la causa” por la que fueron creados. 

El PRI fue concebido como un partido de masas desde ostentar el podery para conservarlo a través de aglutinar movimientos obreros (CTM, CNOP, CNC , etc) y de los sindicatos de trabajadores burócratas, por lo que de origen tuvo y tiene una “causa errónea”; todos los demás han propuesto para su creación una filosofía, mística o principios para regresarle al pueblo de esta nación la libertad de autodeterminación que les fue quitado a base de represión, azuzamiento y corrupción de voluntades a través de estímulos efímeros de bienestar del partido oficial.

Hoy vemos políticos de todos los partidos desalineados a la causa primaria que es el derecho de libertad, seguridad en todos los ámbitos y de bienestar general.  El flagelo de la corrupción no es un “problema cultural” (como lo define el Presiente Peña Nieto) sino un largo proceso de aprendizaje que el mismo gobierno creó, promovió y permitió establecerse en todos los ámbitos de nuestra sociedad al grado de poner a México en el lugar 106 de 177 (sin dudar que ¨hallamos sobornado a alguien” para que no fuera más bajo), y no hay en México (salvo honrosas excepciones) un sector del que no tengamos una experiencia propia de estas cadenas de corrupción que llegan hasta lo inaudito ante la contemplación y el repudio de la comunidad internacional.

¿Porque pienso que está cerca el cambio de México entonces? Porque ciudadanos como Usted y como Yo, que estamos hasta la coronilla, tenemos hoy la opción de Ser, Postular y Vivir una “causa” de genuino bien común, de enrolar a otros conciudadanos a unirse a lo que creemos para el bienestar de México a través de crear a través de nuestro voto la alternancia del poder y con ello establecer un código de honradez y compromiso a quien o quienes elegimos para gobernar e invitar a los partidos políticos que replanteen la razón por la que fueron creados y que las metodologías y requisitos para proponer sus aspirantes y candidatos sean congruentes con la mística de sus raíces políticas.

Por más complicado y difícil que haya sido ver el deterioro de nuestras comunidades, nuestro patrimonio y nuestro bienestar general, pienso que la violencia y las manifestaciones armadas como una muestra de nuestro descontento no llevan más que al desorden y el caos; México tiene un pueblo lo suficientemente culto e informado para elegir su futuro creando las oportunidades para que suceda; tiene un pueblo que ha caído en cuenta y está claro que el poder no pertenece al político sino al ciudadano; ciudadano que ha hecho el ejercicio de encarar su realidad social y económica, y ello leha permitido despertar a la consciencia de que podemos cambiar la conversación de que nuestros gobernantes nos tienen jodidos y elegir ver siempre la posibilidad de crear un México distinto generando declaraciones poderosas de futuros imposibles con “causa” y acciones para hacerlos realidad;  tal y como los hermanos Wright y su equipo lo hicieron ante el imposible proyecto de volar.