DEL VERBO SER

¿Qué propósitos para este nuevo año?

El inicio de un nuevo año antoja enlistar propósitos que denoten las buenas intenciones de nuestro hacer en lo que refiere a logros, hábitos, salud, relaciones y en fin todo aquello que hemos dejado a un lado casi siempre por motivos estrictamente de sobrevivencia y específicamente me refiero a aquello que tiene que ver con lo estético; como lo definiría Soren Kierkegaard el filósofo Danés.

El ser humano está tan proclive a ser absorbido por lucir bien en todo sentido que se ha olvidado de ser humano. Vivimos atrapados en formas de ser que tienen que ver en cómo somos percibidos ante los demás y la aceptación que la sociedad tenga de nosotros; con eso solo logramos que nuestro ego, mente, pensamiento o como usted deseé definirlo, nos maneje prácticamente a su antojo. Nos mantenemos en el hacer y no en el ser; mantenemos opaca nuestra existencia por complacer lo vano y lo que pensamos que haciendo, somos.

Son pocos los instantes de conciencia donde generamos una lista de propósitos genuinos y en la mayoría de los casos, mucho menos los instantes que dura la intención y el compromiso de hacer que sucedan.Es momento de ponernos todos a prueba; de probar cuán comprometidos estamos en que las cosas que están a nuestro alrededor se muevan en una dirección distinta, en la dirección que queremos que se muevan; en dejar que "alguien" o "algo" sea la causa y consecuencia de lo que tenemos como resultados. ¿Somos lo que decimos ser? ¿Es congruente mi decir con lo que soy?Cada quién tenemos nuestras propias conversaciones limitantes y ciertamente las seguiremos teniendo el resto de nuestras vidas, el secreto de la transformación es girar ante esas conversaciones y suplirlas por otras que vean un sí en todo momento; en generar pensamientos irrazonables que levanten nuestro propio estándar de pensamiento, de pretensión, de búsqueda, de conquista. La invitación es a ponernos metas que luzcan imposibles, que realmente nos quiten el aliento de lo grande que son e iniciar de inmediato con acciones específicas que nos lleven a los resultados.

Los fallos son formativos en la medida que tengamos la mente abierta para verlos como aprendizaje y como oportunidad para rediseñarnos, girar e ir por todas las posibilidades legibles para conseguir lo que nos propusimos; ¿ingredientes básicos?: urgencia, pasión y compromiso. Urgencia entendida como la conciencia de no dejar pasar un minuto de vida, de la que no sabemos si vamos a tener mañana y que la posibilidad de logro desaparezca; la pasión como la adrenalina de sentir que no es suficiente el tiempo para consumar el sueño que has visto y que has tocado, y finalmente el compromiso como el juramento de no moverme ni un milímetro de la fuente de energía, de motivación y de constancia hasta conseguido el resultado.

Me invento que es posible que el tampiqueño, el tamaulipeco, que el mexicano gire su manera de pensar en el 2014; me invento que es el año de declaración de un nueva forma de ser con conversaciones que rompan con ataduras propias de una cultura conformista y limitada. Creo que el universo de la transformación y posibilidad está disponible para todos, para quien esté dispuesto a tomarlo, para quien tenga pensamientos poderosos y sueños irrazonables; para quien lo irrazonable sea un reto y no una limitación. Para usted y para mí, si así lo elegimos.