DEL VERBO SER

La abundancia es una elección

Un domingo como este en mi infancia, temprano ya era tarde para inventar que cosas llevar al día de playa que había sido anunciado desde el viernes o sábado.  Aun cuando no éramos de ir todos los fines de semana, en repetidas ocasiones también íbamos en la noche para asar carne, fogata, bombones y hacerla divertida.  Nuestros papás, el grupo de “Los Compadres” (Emilio e Irma, Pepe y Rosita, Pepebeto y Mirna, Jack y Sis, Oscar y Mónica, Pedro y Licha, Jorge y Tere, Mario y Celia, Félix y Estela), fue uno que gustaba de hacer cosas con los críos además de las fiestas de tema que organizaban que eran célebres.De día o de noche, siendo playa, nuestras mamás tenían la rutina de la cubeta con agua para enjuagar los pies antes de subir al auto, pero también estaba disponible la estopa con gasolina o petróleo para limpiar la planta de los pies de quien había caído en una “torta de chapo” de las que abundaban en la arena.

También todos los que coinciden generacionalmente con el relato pudieron no haberse escapado de una eventual “marea negra” patrocinada por la refinería y de igual manera, era el mismo sistema de limpieza.No era entonces la abundancia de producto lo que dejaba las plastas en la arena, era baja tecnología en el manejo de la refinación; Pemex desde entonces ha cambiado, lento para mí gusto,la presión mundial de protección al medio ambiente y condicionar ello a los estándares y normas para comercializarlo, han permitido un avance significativo en el respeto a los ecosistemas.  Esta zona nació como petrolera y sigue dando de qué hablar en el tema por su promisorio futuro próximo.

La reforma energética es una complicada tesis que muchos no entendemos bien a bien; al menos no comprendemos a fondo los recovecos y las zonas de letras pequeñas a las que sólo algunos tienen acceso.  Ocupa y preocupa su implementación, su administración y sobre todo los resultados en los tiempos que se ha propuesto.  Ocupa de los mexicanos, mucho más que de los legisladores estar sabidos, pendientes y reflexivos de en qué sentido nos llevará como país estos cambios de la estructura de la producción y venta de nuestro mayor tesoro nacional.

El Senador por Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca ha escogido Tampico para presentar su primer informe de actividades y resultados; seguramente como miembro de la Comisión de Energía será un tema al que dará un especial tratamiento, sobre todo por los beneficios que traerá a nuestro estado por las explotaciones en perforación profunda que habrán de realizarse frente a las costas Tamaulipecas.  

Sin duda estamos próximos a experimentar una inyección fresca de recursos y derrama económica que tanto requieren nuestros negocios y nuestras finanzas.Suena la campana para prepararnos para ofertar servicios con calidad y precio; seguramente muchos querrán venir de afuera para tomar un pedazo de este pastel; de nosotros depende ser creativos y generar posibilidades para promover que la abundancia se quede dentro de la economía de nuestro estado, de nuestros municipios, de las comunidades costeras.  

Tenemos ante nosotros una nueva oportunidad para ser aprovechada, para declarar metas, para hacernos conscientes de las posibilidades que podemos generar y tomar acciones para crear el  futuro.  La invitación está abierta y es para todos, iniciar un año nuevo con un panorama tan promisorio es una excepcional manera de iniciar un 2014.Seguramente ya no veremos en el futuro más “tortas de chapo”como en nuestra playa de los 60’s…que tiempos; eran tiempos en que pensábamos que el mundo y su naturaleza nos podrían perdonar nuestro descuido, nuestro abuso y falta de sentido de reciprocidad.  Tiempos en que las inquietudes de nuestra comunidad eran más como olía en los alrededores de la Laguna del Carpintero que el transitar con tranquilidad y sin temor en nuestras calles y nuestras carreteras.

Es tiempo de preguntarnos si hemos sido fuente de lo que hoy tenemos y si estamos dispuestos a ver posibilidades de SER lo que se requiera ser para crear conversaciones positivas que nos muevan a la abundancia; a ser promotores de declaraciones poderosas y comprometidas a generar cambios insospechados que produzcan resultados extraordinarios.  Así lo veo, así me invento el futuro de Tamaulipas.