DEL VERBO SER

Viviendo una forma de ser

Comienza a dejar de sorprendernos noticias que tienen que ver con retroceder.  Nuestra cultura ha creado formatos divertidos de como ver las desgracias y los golpes que atesta el gobierno a las economías de los mexicanos, o al “derecho” de educación, o de salud y podría enumerar una larga lista de golpes al bien común antes de llegar al más grave de todos: la perdida de libertad, de derecho y de paz social provocada por el flagelo de la inseguridad.  
Hacemos de la zozobra broma y chistoretes gráficos en las redes sociales, de lo que creo pueda ser una forma de “verle el lado amable” a situaciones que pareciera ser “debemos” tolerar y vivir con ellas porque están fuera de nuestro alcance y/o consideramos no son de nuestra competencia.
Esta columna desde su inicio en marzo de 2013 ha tenido y sostiene una visión que tiene que ver con el SER de la visión ciudadana invitando siempre a ver todas las posibilidades que están disponibles como comunidad para crear los resultados que elegimos tener.  Ha mantenido, sin pretender señalar a nadie, pero estableciendo un ejercicio de confrontación a la conciencia de nuestra participación en la vida de nuestra ciudad y los resultados de lo que nos quejamos tener sin darnos cuenta que hemos sido fuente y responsables de lo que tenemos.
Es insostenible dados los resultados que tenemos como habitantes de esta ciudad, de esta zona sur y como estado, mantenernos estoicamente callados sin hacer algo al respecto; atónitos ante noticias que deterioran nuestro estatus quo que cada vez vemos más abatido y contemplando los discursos y retórica que van desde lo absurdo hasta lo espeluznante.
Creo poder presumir que estamos claros que sentirnos mal o molestos y quejarnos lo bastante no nos lleva a nada; nada produce, nada crea y que tomando acciones similares a las que hemos tomado en el pasado dará como resultado prácticamente los mismos resultados; por lo que en un acto simple de reflexión: ¿Qué está faltando?,  ¿qué acciones puedo emprender de manera diferente que puedan crear un resultado distinto al que hoy tengo?   Creo que en el fondo lo sabemos qué nos toca hacer, pero estamos tan empanicados de salirnos de nuestra zona de seguridad, donde consideramos que tenemos “control” de las variables,  que huimos de sentirnos vulnerables ante un panorama que aun cuando estamos claros que no puede ser peor, consideramos inmanejable el riesgo por crear mejores condiciones ante lo desconocido.
¿Qué hacer para romper el esquema de vivir en sobrevivencia, en hastío, en pánico y siendo reos de nuestros pensamientos limitantes y barreras de libertad?  Le propongo una idea: de alguna manera en un acto consciente estamos de acuerdo que lo único que es seguro en esta vida es que vamos a morir, y que es la única posibilidad que está presente en todas las posibilidades.  No es esto un juego engañoso de palabras, simplemente puede Usted ser hoy un SER abundantemente privilegiado en fortuna, salud y amor….y al siguiente minuto sin razón aparente, morir.
Afrontar y encarar el hecho de que hagamos lo que hagamos nuestro proyecto de vivir esta fuera de nuestras manos y que la carrera al final la perderemos, nos permite la posibilidad de accesar a la libertad de elegir, de arriesgarnos, de aprender a sentirnos vulnerables sin que eso juegue en nuestra contra al declarar nuestra visión descrita en tiempo presente, sin titubear en la declaración de nuestra palabra de lanzarnos a crear lo imposible; que tal vez sea algo que hoy ni siquiera sabemos que no sabemos que podemos crear.
Que si con esa libertad elegimos declarar el crear (de la nada) una empresa cooperativa en la Colonia Vicente Guerrero sector Moscú; en la que todos sus integrantes (socios) tengan un claro concepto de la “causa”, de su razón de SER compañeros cooperativistas, antes de pensar en cómo lo van a hacer y qué es lo que van a producir….  ¿Suena como proyecto improbable partir desde el enrolar desde el SER?, ¿suena que se ha intentado y ha fallado?....
¿Qué peso tiene el sentirse vulnerable ante la posibilidad del fallo ante la posibilidad de éxito y de ser fuente e inspiración para otras comunidades de Tampico que sigan el formato y se creen cadenas de abundancia, sentido de participación, de pertenencia y sobre todo entrenarse a vivir en conversaciones de posibilidad todo el tiempo?
En adición, que si comienzo por respetar lo que no es mío; que si dejo el lugar que ocupé igual o más limpio de cómo lo encontré; que si comparto en mi comunidad una hora de mi tiempo en enseñar una habilidad a otro ser humano y crear contribución, que si salgo a la banqueta de mi casa y toco las puertas de mis vecinos para presentarme y crear una conexión con ellos, que si conduzco con diligencia y cortesía siempre,….son muchísimas cosas simples que tienen posibilidad de crear cosas nuevas. 
Muy probablemente el tema de la democracia en México, la corrupción, el influyentismo, la pobreza, la marginación, la explotación de clases,servicios de salud y educación precarios, entre muchas otras, son cosas que seguramente pudieran erradicarse como consecuencia de vivir siendo una forma de ser ciudadana.  Si estas cosas simples se multiplicaran, se hicieran un hábito y se convirtiera en una forma de ser, pronto tendríamos comunidades, ciudades, estados y un país con ciudadanos viviendo siempre en la posibilidad de crear nuevas realidades.  Seríamos sociedades libres de pensamiento creativo ilimitado, dejaríamos de perder el tiempo en quejarnos de cuan injusta es la vida  buscando justificarnos por nuestros resultados.