DEL VERBO SER

¿Oportunidades o suerte?

¿Es Usted de los que piensan que nuestro destino ya está escrito y que nada de lo que hagamos puede cambiarlo o piensa que en cada momento se presentan oportunidades de elegir nuestras acciones y que nuestra suerte o destino depende de las acciones que elijamos?En lo personal, pienso que es empoderador vivir desde la idea de que son nuestras elecciones las que crean nuestra realidad ya que ello significa que no importan cuales sean las circunstancias del momento, nosotros tenemos siempre el poder de elegir cómo enfrentarlas y qué acciones tomar para transformarlas. La idea de que es el destino o la suerte la que tiene el “control” de mi vida me parece debilitante en cuanto que me pone sujeto a las circunstancias, como sujeto a lo que suceda sin el poder para cambiarlo, sólo con el poder de “manejarlo” y adaptarme a ellas. Me parece más atractiva la idea de ser yo quién adapte las circunstancias a mí a que sean las circunstancias las que me hagan adaptarme a ellas.Qué diría si le dijera que su respuesta a esta pregunta tiene mucho que ver con nuestro pasado y nuestro presente, y qué diría si le dijera que de su respuesta a esta pregunta depende el futuro de Tampico, de Tamaulipas y de México. Pensaría tal vez que estoy exagerando y, sin embargo, permítame explicar a lo que me refiero.  En los tiempos actuales los ciudadanos experimentamos un sentimiento de desconfianza, decepción y frustración de la política y quienes se dedican a la vida pública. Nuestra frustración y molestia nos ha llevado hacia una apatía y desapego de todo lo que tiene que ver con la elección de nuestros representantes dentro de los diversos niveles y órganos de gobierno.  Sin embargo, la apatía y  la falta de participación ciudadana se manifiesta en todos los ámbitos, no sólo en el político.

Tenemos bajos niveles de participación en las actividades escolares y sociedades de padres de familia de las escuelas de nuestros hijos, en las organizaciones civiles de apoyo a los necesitados, en las actividades de nuestras comunidades y colonias, en la protección de nuestro medio ambiente, en la seguridad de nuestra ciudad y comunidades, etc.  ¿Pudiera ser que estamos esperando que venga alguien a “arreglar” las cosas? ¿Pudiera ser que pensamos que tenemos derecho a tener políticos honestos dedicados en cuerpo y alma a trabajar para que las cosas mejoren y por el bien de todos?  ¿Pudiera ser que pensamos que tenemos derecho a vivir en paz y que no depende para nada de nosotros crearla? ¿Pudiera ser que pensamos que tenemos derecho a que nuestros hijos estudien en escuelas con maestros de calidad con vocación profunda?  ¿Pudiera ser que pensamos que tenemos derecho a tener agua limpia, basuras manejadas sin daño al sistema ecológico, calles pavimentadas, colonias limpias y ordenadas? ¿Pudiera ser que pensamos que México depende de alguien más pero no de nosotros para ser el México que pensamos que tenemos derecho a tener? Mi esposa María Elena compartió esto en Facebook al día siguiente de la marcha por la paz: “La abundante participación ciudadana en la marcha, muestra que estamos despertando a nuestro poder de elegir crear el Tamaulipas de nuestra visión y que se abren posibilidades para crearlo”.

Desde una visión se inició el movimiento Tamaulipas por la Paz y gracias a quienes escucharon la idea y la siguieron y a quienes inspiraron a los demás a hacerlo, la visión se manifestó en la marcha a la que acudieron miles de ciudadanos de nuestro amado sur de Tamaulipas. Tenemos ya un compromiso de respuesta y acciones por parte del gobierno federal que todos estaremos vigilantes para que suceda. Ahora… ¿Qué sigue? ¿Qué falta? ¿Será suficiente que exijamos al gobierno que haga su trabajo? ¿será todo lo que podemos hacer? o ¿hay más que nosotros podemos hacer para crear nuestra visión de Tamaulipas? Tal vez la pregunta sea ¿Quiénes podemos SER los ciudadanos de esta zona conurbada y de Tamaulipas para crearla?Propongo que algo que podemos hacer es comenzar a SER, diariamente y, bajo cualquier circunstancia, de la manera en que aprendimos desde las simples reglas de convivencia aprendidas en la infancia. Al mismo tiempo que demandamos que las autoridades tomen acción hacia crear un estado de derecho y paz, está disponible para nosotros comprometernos a crear un tipo de ciudadanía, algo así como una postura ciudadana. Pudiéramos llamarle:MANERAS DE SER TAMAULIPECO • Tratamos a los demás como nos gusta ser tratados.• No tomamos lo que no es nuestro.• Limpiamos lo que ensuciamos.• Regresamos las cosas al lugar de donde las tomamos.• Dejamos el lugar que usamos mejor que como lo encontramos.• Pedimos perdón cuando lastimamos a alguien.• No nos quejamos, colaboramos.• Somos ciudadanos comprometidos a participar en crear el Tamaulipas de nuestra visión.Regresando a la pregunta del inicio de esta colaboración, ¿piensa Usted que nosotros creamos la realidad que vivimos o que somos creados por ella? ¿Piensa que lo que suceda en nuestra ciudad, en nuestro estado y en nuestro país depende de quienes seamos nosotros los ciudadanos o piensa que depende de quienes sean los políticos? Porque si piensa que todo depende de quienes sean los políticos y el gobierno, tal vez su respuesta a la pregunta inicial sea que Usted cree más en la suerte que en las oportunidades.  

Y tal vez desde ahí Usted encuentre que se experimenta frustración, ansiedad y estrés por experimentarse sin control de lo que ocurre en el mundo.  En lo personal, pienso que la suerte no existe, que el destino lo creamos nosotros desde las oportunidades, desde ver siempre posibilidades y que el futuro de Tampico, de Tamaulipas y de México está en las manos de nosotros, sus ciudadanos; si así lo elegimos.