DEL VERBO SER

Grupo de secundaria, épico

Los atardeceres de Tampico vistos desde el ICT (Cultural) durante muchos años fueron tema para los amantes de la fotografía y a los amantes de los escenarios naturales.  Un pinar al fondo de la cancha de futbol “llanero” en ese entonces, hacía cortinas de luz y sombras que le daban un toque muy especial a quienes fuimos alumnos y desempeñábamos actividades extracurriculares vespertinas.Permítame focalizar en el período del que me estoy refiriendo, porque puede resultar interesante dar un contexto no solo del desarrollo de la mancha urbana, sino también de la educación laica-religiosa por parte de la Compañía de Jesús con una presencia mayor de la Orden Jesuita; hablo de quienes entramos a primer año de secundaria en Agosto de 1971.

Tiempos en los que había un edil de cada salón de clase otorgado por buen desempeño general (académico, cultural, deportivo); en donde se celebraba misa en recreos, en donde contribuíamos activamente en la interacción con la sociedad en general, sobre todo con la más necesitada; donde había una conexión con los sacerdotes Jesuitas en pensamientos para nada elitistas, yo pienso que se pudieron llamar ejercicios de SER con el SER; y aclaro hablo sólo de mi experiencia que puede o no coincidir con todas.  He sido afortunado de convivir con Jesuitas y con Maristas.Ese Agosto del que hago referencia experimenté conscientemente mi primer atravesar de un quiebre emocional (conocido como el “breakthough” en inglés); después de 8 años en el Colegio Gochicoa,se vulneraba mi zona de confort al integrarme con mucha gente de otras escuelas.  Lo hacía más interesante cuando el evento traía como en segundo punto “crear” los grupos de estudio que en gran medida las mamás tuvieron mucho que ver en que se armaran con hijos de conocidas y etc., etc.Mire Usted, le seré franco: en lo académico siempre me fue bien, en general, sobre todo que también siempre me acompañé de actividades extracurriculares, pero no era considerado (ni creo quería serlo) de los genios; fue de llamarme la atención que para la tarde de ese mismo día me llevó mi Mamá a casa del Dr. Don Gerónimo González y Doña Carlotita, para presentarme a mis amigos de estudio e iniciar la interacción forrando libros. La alineación era: como anfitrión de ese y todos los demás días de estudio de 1º a 3er año de secundaria, Carlos González Guerra, Gerardo Menéndez Salazar, José Ángel Pérez Castillo, Marcelino Pérez Carrada, Rafael Sebastián Guillén Vicente y yo; sabíamos de nuestras existencias, pero ese era el inicio de una socialización basada en un divertido grupo de competencia académica por los mejores lugares, donde a mí me tocó bailar con la escoba, porque para competir contra ellos siempre me toco al menos doble ración de tiempo de estudio.Todos ellos vivos y bien de salud, que es un gusto decirlo y con historias de vida distintas y abundantes.  La de Rafael, para quienes lo conocimos jugando fut en el enorme patio de los González Guerra, es una que yo le reconozco que la ha vivido con urgencia, pasión y compromiso; ingredientes básicos de un pensamiento irrazonable que declaró futuros imposibles, claros en su destino y aunque creo no sabía exactamente cómo, los 3 ingredientes mezclados le apoyaron a crear acciones que lo llevaron a resultados y una cosa llevó a la otra.El 26 de Mayo pasado, el Subcomandante Marcos se retiró; al menos el personaje que vivió 20 años en la actividad Zapatista, yasu voz se retira como la voz que habla por el EZLN; su retiro no es más que otro mensaje al pueblo de esta nación, que el tiempo en el poder es uno que no debe pudrir ideales, que no corrompa voluntades, que no distorsione doctrinas y definiciones de cómo ser SER humano.

No tengo la experiencia de vivir y convivir en algún territorio de la comunidad del EZLN, pero un buen amigo que ha estado en Obentik en San Andrés Larrainzar, más o menos a 3 horas de San Cristóbal, me ha compartido sus buenas impresiones de la organización y del estado de armonía social que se vive dentro de ellas; en comunión, sin distinción de etnias y nacionalidades, teniendo como base el respeto y la concordia, en un modelo de sociedad nacido de un ideal.Sin juicio de valor a su trayectoria, Rafael es un ejemplo del nivel de compromiso que se requiere SER para hacer que las cosas sucedan; ha sido enrolamiento durante 20 años y ha llamado la atención e interés internacional que por mucho es más allá del que ha obtenido del Gobierno Mexicano y todas las circunstancias que se han presentado durante todo este tiempo no han sido limitación para siempre encontrar posibilidades para el pueblo indígena de Chiapas aun cuando se vivía enfrentados a que las injusticias por las que se luchó, por mucho tiempo eran con la esperanza de tener la suerte de que alguien se enterara; y tener otro poco más de esperanza para que ese que se enterara se indignara, y con todavía con un poco más de suerte, aquel que se indignara, algo hiciera.Estoy a favor de la libertad, en todas sus formas de expresión y de experiencia; estoy a favor de la autodeterminación de los pueblos y la erradicación de la sobrevivencia del ser humano, entendida esta como vivir la vida simplemente sobreviviéndola, limitado por las circunstancias, sin libertad.  Estoy convencido de que una forma posible para crearla es SER de una manera irrazonable acompañada de urgencia, pasión y compromiso; declaro que los Tamaulipecos, y en particular los que vivimos en el sur del Estado y con lo que hoy vivimos, abrazaremos esa forma de SER para lo que nos toca como sociedad en participar en la defensa de lo que es nuestro.