VENTANA ABIERTA

El oscuro militante…

El 26 de Noviembre 1977, recién expulsado del Estado español, recibí una carta desde Cuba de una camarada, Anisia Miranda, amiga, militante, escritora, intentando animarme. Ahora  comparto unos párrafos con el mismo fin para aquellos que, pienso,  pasan por una situación semejante:

 “Querido Gerardo, ¡Al fin hemos sabido algo de ti gracias a los amigos comunes! La atmósfera allí en España se ha ido poniendo tan desesperante que yo al menos temo un próximo viaje cuando éste se realice. Me duele mucho todo, me desajusta.

Reviento de impotencia…Y cuando estas cosas le suceden a uno y uno no puede hacer nada, pienso que poner tierra por medio no es del todo malo. Bien sabemos que lo que querías era quedarte en Galicia,  pero salir de allí aunque sea expulsado,  puede ser importante, más que nada para encontrar la propia estabilidad y decidir qué es lo que se quiere hacer, como y si es posible.

Yo hace rato que he aprendido que para fajarse con un acantilado hay que tener un taladro eléctrico; de lo contrario te rompes el alma a puñetazos ciegos, que pueden ser muy heroicos, pro que no valen de nada. Esto también se aprende en una Revolución.

En estos tiempos recuerdo mucho un personaje de Alfonso Sastre, el marido de Eva Forest,  al que llamaba “el oscuro militante”. Es ese que está en el Partido porque sabe que es su lugar, pero que no entiende las posiciones que adopta “la alta dirigencia” y acata las órdenes, pero que sufre como un condenado porque ni está convencido de lo que hace, y sí está convencido, en cambio, porque él es la base y lo vive, de que el camino es otro.

El partido, cuando su dirigencia es pueblo,  y está junto a éste, es una maravilla y puede ser la razón de una vida, pero cuando se aleja de las masas, que son las que de verdad sufren y se friegan, puede convertirse en una pesadilla, y deja de ser el partido, el nuestro…Cuando vengas a la Habana, no dejes de avisarnos. Un abrazo grandote.  Anisia


lonxedaterra@hotmail.com