VENTANA ABIERTA

Los olivos: la pobreza y abandono

En días pasados, visité el umbral de la pobreza en algunas colonias de  la ciudad y en un fraccionamiento ubicado  entre dos cabeceras municipales: Matamoros y Torreón. En esta última colonia llamada “Los olivos” (los pobladores la llaman “los olvidos”) existe una cantidad considerable de gente que no dispone, de una forma u otra, de los servicios básicos ni de los recursos necesarios para afrontar  día a día la  existencia.No deberíamos acostumbrarnos a creer que la pobreza es una condición humana: la pobreza es ante todo una situación social, lo que significa que no se puede definir de una manera estancada, es decir, como un simple estado carencial.No solo “se es pobre”, también “se deviene en pobre”, a lo largo de un proceso paulatino de vulnerabilidad y exclusión, cada una de cuyas fases y trayectorias vitales concretas, como la de los habitantes de Los “Olvidos”, nos informa de una dimensión estructural del sistema que la genera. Las familias de ese fraccionamiento habitan sin recursos ni servicios, sin escuela, sin un árbol que les de sombra, sin empleo, con una tasa de tarántulas, víboras viudas negras y alacranes  superiores al número de colonos, Esos pobres, invisibles para las autoridades de ambos municipios, no son figuras abstractas, son vidas rotas de diferentes maneras a lo largo de un proceso que acabará por arrojar a sus niños y niñas a la calle.Para muchas de esas personas que allí viven en esa escasez, era impensable,  antes de que una de las venidas del río les destruyese sus viviendas, encontrarse en la situación actual de abandono en el que se encuentran. En sus vidas irrumpió la contingencia más despiadada, aquello que se pensó que nunca les pasaría pero que posee causas estructurales perfectamente identificables. Cada rostro de la pobreza es el efecto de estas causas. Cada una de estas vidas cae en el pozo profundo de fondo indiferenciado donde los poderes políticos de ambos municipios no se atreven a mirar.El abismo de la pobreza está mirando al interior de nuestros sistemas políticos, señalando sus límites y exclusiones estructurales. 


lonxedaterra@hotmail.com