VENTANA ABIERTA

¿Los hijos que Dios nos mande?

En la actualidad los cuatro jinetes del Apocalipsis se han visto sustituidos por el calentamiento de la tierra o la aparición de productos químicos venenosos. Al igual que ayer, el hambre y la enfermedad son los indicadores más probables. Sin olvidar la guerra, como parte favorita a pronosticar el cataclismo final.Desde Malthus, que afirmó hace más de 200 años que el crecimiento de la población superaría inevitablemente a los recursos alimentarios mundiales y recomendó la restricción moral como solución, el aumento en el número de seres humanos es un componente fundamental de los marcos hipotéticos del fin del mundo. Nacen tres personas por segundo.La ONU estudia regularmente sus estimaciones sobre el tamaño futuro de la población mundial a medida que oscilan las tasas de fecundidad. Una de las cifras manejadas hace más de 10 años, es de 9600 millones de habitantes  para el año 2050, comparada con los 6500 millones actuales, pero las estimaciones para un siglo después (año de 2150)  fluctúan entre los 28.000 y 30.000 millones. Si las tasas de crecimiento actuales se mantuvieran, por ejemplo, en 150 años habría en el mundo más de 600.000 millones de personas.Pero no hay que olvidar que ya empezamos desde hace más de un par de décadas  que  el calentamiento global con una amplia porción de  luz solar, energía, agua de lluvia y tierra está empujando  a otras especies al aislamiento y a la extinción. Sin embargo, los cálculos sobre el espacio vital mínimo fracasan a la hora de tener en cuenta una serie de factores biológicos, sociales y psicológicos.Y si los recientes estallidos de violencia, que en las grandes ciudades muchas veces son generados por el ruido, son una medida de la alta densidad de población y, por tanto, indirectamente del crecimiento de la población humana, ¿qué otros conflictos surgirían si las multitudes fueran ilimitadas?Aquello de que hay que tener los hijos que Dios nos mande, suena a irresponsabilidad y ceguera fanática ante una verdadera amenaza para el futuro de la humanidad.


lonxedaterra@hotmail.com