VENTANA ABIERTA

La eficacia de la observación

En el comportamiento de las personas que he conocido y con las que me ha tocado trabajar a lo largo de mi dilatada existencia hay una cuestión que me ha interesado mucho siempre y que ha sido descubrir e indagar cómo funciona el poder en el comportamiento del hombre.

El hombre involucrado en términos de Todopoderoso y de víctima del poder, la clase de poder que puede generar la miseria del hombre. La presencia de lo admirable y lo miserable en el ser humano y su conducta. 

También me ha interesado siempre la observación en el proceder de ciertos personajes, todo aquello que tiene que ver con lo embustero, lo tramposo de la degradación a la que pueden llegar muchas personas.

A veces tengo una obsesión, diría yo que compulsiva, por desenmascarar al hipócrita, combatir al ambicioso y enseñar al ignorante y, aunque suene pretencioso, también de una obsesión permanente por hablar de una forma más precisa, como me enseñaron mis maestros de teatro, de prescindir de la ocurrencia, de evitar divagar, de comunicar lo que quiero decir sin ornamentaciones, solamente con la esencia.

La investigación de las personas, como médico, actor y director de teatro, tiene que ver con una adecuada estrategia para organizar el trabajo que, además de todo un análisis previo, la habilidad consiste en nunca romper los puentes de comunicación con la propia sensibilidad y ética y bajo condiciones de presión, cuyo obstáculo mayor es la autoexigencia.

También es calculada la capacidad para crear una técnica que permita una comunicación eficaz entre los colaboradores, cuyos fines son, en ambas profesiones, el logro de un diagnóstico certero o de obtener el objetivo escénico.No hay recetas. Hay experiencia y en todo trabajo, en cada encuentro con cada paciente (o con espectadores durante la puesta en escena), la experiencia es distinta.

El director  de teatro busca la mutua participación con el espectador.

En medicina  sucede igual. Ambas profesiones aspiran  a encontrarse, a fin de cuentas, en la misma latitud de percepción, en la misma capacidad de asombro.

Esto resulta esencial para construir diagnósticos o ficciones eficaces. 


lonxedaterra@hotmail.com