VENTANA ABIERTA

En el día Internacional de la Tierra, Nuestra Casa

La Tierra, ¿no es un preciado hogar para nosotros?, ¿no es digna de nuestro amor? ¿No merece toda la imaginación, inventiva e inspiración, el ánimo y la generosidad de que somos capaces para salvarla de la degradación y la destrucción y, de esta manera, asegurar nuestra propia supervivencia?
La Tierra no es una elección secundaria, sino el mayor desafío y la mayor lucha con que la humanidad se enfrenta ahora.
El tiempo se está agotando. Para muchas personas y para muchas especies, ya se ha agotado. Como nunca, la tierra está amenazada. Hemos contaminado todo: el aire, los bosques y ríos con sustancias tóxicas, Hemos ensuciado las costas y océanos con inmensos derrames de petróleo y alterado la composición química de la atmósfera, de la que depende la vida.
Todo, como siempre, depende de la sabiduría, del conocimiento del funcionamiento de la vida en el planeta Tierra y de que todos unidos procuremos y tramitemos que este conocimiento nos permita comprender y discernir para influya en nuestro sistema político y económico.
Si no estamos preparados para desafiar a nuestro ánimo y a nuestra capacidad sensitiva, de poco servirá en análisis racional. Como siempre, los factores determinantes para encontrar soluciones a la problemática que nos aqueja, son la voluntad política de los gobiernos, el dinero y el poder de los intereses que temen perder en el proceso de defensa de nuestro planeta.
El hombre y los gobiernos tienden a medir el progreso casi exclusivamente en términos materialistas, haciendo referencia a ideas tan fantásticas como “la calidad de vida”. Esta visión del progreso tiene tal predominio actualmente que casi no se discute y mucho menos se critica. La aspiración de seguir enriqueciéndose año tras año, suceda lo que suceda en el mundo,  desde el punto de vista ecológico,  destruirá inevitablemente los recursos naturales y los sistemas que sustentan la vida y de los que nosotros dependemos. Actualmente los políticos están atrapados en una terrible trampa por su asombrosa falta de visión y de sentido común.


lonxedaterra@hotmail.com