VENTANA ABIERTA

La cultura del incapaz

Hemos creado una cultura en la que los incapaces son los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan, alguien cuya carrera desconocemos, si es que la tienen.

Tan solo porque son de los nuestros. Estamos tan acostumbrados a nuestra incapacidad que la vamos consintiendo como el estado natural de las cosas. Incapaz es un país donde sus habitantes no cuestionan a los medios de comunicación y pasan más de 2 horas al día frente a un televisor y más de 4 horas cuando hay partidos de futbol.

Incapaz es un país que ha reformado su sistema educativo varias veces hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado.

Inepto es un país con una cifra de pobreza vergonzosa que sin embargo, encuentra más motivos para indignarse cuando la selección de futbol pierde un partido.

Incapaz es un país donde el éxito del otro provoca envidia, la creatividad es relegada –cuando no robada impunemente- y la crítica es percibida como traición. Incapaz es un país en cuyas instituciones públicas se encuentran “aviadores” que cobran una buena cantidad de dinero en la nómina sin devengar su salario, pero que encontraron en la Política el más relevante modo de vida. 

Es incapaz un país que hace de la incapacidad la gran aspiración  perseguida sin complejos por esos miles de habitantes que buscan ganar algún concurso de televisión, conducido por locutores mediocres y vulgares que insultan y humillan a los participantes sin aportar una idea o por directores que se rodean de incapaces para disimular su propia incapacidad o por patiños que ridiculizan a la persona que se esfuerza.  

Incapaz es un país que ha permitido, fomentado y celebrado el triunfo de la corrupción (“El que no transa, no avanza”), arrinconando la honestidad hasta dejar solo dos opciones: irse o dejarse engullir por la imparable marea de la corrupción. 

Solamente la Educación laica, libre y gratuita puede transformar la incapacidad que nos agobia en potencial humano imparable. 


lonxedaterra@hotmail.com