VENTANA ABIERTA

El asunto homosexual I

Ante la denuncia reciente a los medios nacionales que hicieron estudiantes del ITESM-campus Laguna sobre la actitud homofóbica de las autoridades de esa institución, creo que es pertinente hacer una profunda reflexión sobre  las causas  de esta actitud tan inhumana que se ha generado a lo largo de la historia.Cuando una  fobia  impide a una persona participar de las actividades que la sociedad considera “decentes”, ella misma sale perjudicada.

La repulsión  en acción es un prejuicio cuyos motivos fundamentales se hallan encubiertos, pero algunos de ellos  se pueden identificar: Gran parte de nuestra tradición actual respecto a la homosexualidad y la sexualidad en general, se remonta al código judeo-cristiano.

La opresión de los homosexuales se hizo aún más atroz cuando contó con el respaldo de los poderes eclesiásticos. Como parte de su amplia campaña contra todo lo que significase placer, la Iglesia desarrolló un sistema de enorme rigor.

El ideal cristiano era el celibato y estaba acompañado por exhortaciones al ascetismo, la pureza y la pobreza.

Durante siglos, el cristianismo se abocó a la tarea de descubrir las posibles fuentes de placer y de prohibirlas. Ni siquiera el intercambio sexual entre marido y mujer con miras a la procreación estaba totalmente exento de mancha. 

La Iglesia catalogó también las variantes del acto sexual y prohibió la mayoría de ellas; condenó la desnudez y el coito anal. Para hacer efectivas sus prohibiciones, instauró sus propias cortes y creó su espada de la ley: las llamadas leyes canónicas.

Castiga a la gente por acciones que no perjudican a nadie, y se justifica calificándolas de pecaminosas. Supuestamente por su propio bien, miles de individuos a los que se halló culpable de actos homosexuales fueron ejecutados, (hoguera, horca, fusilamientos, etcétera). Como persona que incuestionablemente persigue el placer sexual sin la excusa de la procreación, el homosexual se erigía en un vivo desmentido al catolicismo.

Bajo su influencia, los emperadores adoptaron la misma política de condenar a muerte a los homosexuales, y el público, por su parte, abrazó también la creencia de que estos eran herejes y pecadores. (Continuará) 


lonxedaterra@hotmail.com