VENTANA ABIERTA

Reflexión y propuestas

Las corporaciones burocráticas de consumo dirigido, sobresalientes en nuestra sociedad, están orientadas hacia el aumento sin límites de la producción, tanto de bienes necesarios como de cosas superfluas, e incluso nocivas y perjudiciales, y la creación de necesidades artificiales en la mayoría de la población, como forma de conservar e incrementar el beneficio capitalista.
Estamos llegando a una situación compleja e insostenible, a un caos altamente industrializado, muy competente  para suministrar a cientos de miles de personas automóviles,  electrodomésticos, etcétera,  pero de no satisfacer, en cambio,  las más elementales necesidades humanas de espacio habitable, de  aire limpio y respirable, alimentación sana y educación de calidad.
Tampoco se ha podido a pesar de plausibles intentos de liberar al ser humano de las angustias de la lucha por la vida, del trabajo rutinario y sin sentido, de la infelicidad de las relaciones sociales, y de acercarlos a la contemplación de la belleza y la verdad y a la  reapropiación de de la fiesta y el placer. Existen esfuerzos en algunas entidades, pero resultan aislados e insuficientes.
En el libro interesantísimo del Ingeniero Salvador Hernández Vélez, “El Movimiento Urbano  Popular  en La Laguna 1970-1980” en un párrafo explica que durante el movimiento popular en La laguna  que “por medio de las luchas populares se mejora el nivel de vida de la gente, pero que la lucha nos había enseñado que deberíamos confiar sobre todo en nosotros mismos, que no esperáramos que el gobierno nos resolviera todo, que la política del pueblo consiste en apoyarnos en nuestras propias fuerzas, que las políticas asistenciales del gobierno son principalmente mecanismos de control; que en la medida en que la gente participa va adquiriendo conciencia de su capacidad y que de esta manera la lucha para resolver sus necesidades  más inmediatas alcanza una dimensión política, pero esta conciencia no es todavía un alto grado de educación política”. Recomiendo ampliamente leer las 255 páginas del libro de Salvador.
La reflexión  como propuesta utópica  sería producir  lo necesario, limitando el despilfarro; trabajar menos y mejor; vivir libres en sociedades de dimensiones humanistas y promover la solidaridad mundial.


lonxedaterra@hotmail.com