VENTANA ABIERTA

Yo no soy Charlie, pero…

En el siglo XIX, un joven de Al-Azhar, la Universidad Islámica de Egipto, hizo un viaje a Francia. Este viaje ejercería un profundo efecto en él y en el curso de la vida cultural egipcia. El joven se llamaba Rifaa el-Tahtawi y viajaba en calidad de sacerdote musulmán, con la misión de velar para que los jóvenes estudiantes  a los que acompañaba no perdieran su fe islámica en aquella tierra de infieles. Rifaa el-Tahtawi intentó aprender todo lo posible de los parisinos con los que tenía contacto. Más tarde escribiría uno de los relatos más placenteros sobre un país europeo escritos desde una perspectiva árabe. Tabriez al-Abareez debió de sorprender a muchos de sus compatriotas lectores como peculiarmente excéntrico, humorístico, genial, tan extravagante y original como el relato de Marco Polo sobre las tierras de Gengis Khan.Al regresar a Egipto, Rifaa el-Tahtawi tradujo lo mejor que en su opinión podía ofrecer la cultura europea. Continuó a pesar de los intentos de difamación  y castigo por parte de aquellos que temían que las nuevas ideas amenazaran el orden social. La biblioteca que legó después de su muerte iba a convertirse en el segundo hogar de una de las mayores figuras de la ilustración egipcia: Muhammad Abdul,  gran erudito islamista, “el más grande” imán de su época, que era, además,  un reformista social que luchó enérgicamente por un sistema parlamentario y una constitución democrática liberal.Dos décadas después de su muerte, la ilustración islámica se dividió en una corriente seglar  progresista y en otra cada vez más derechista,  fundamentalista y autoritaria, que hace casi cinco décadas  empezó a arrasar con todo. Acusaciones contra determinados artistas, escritores, y periodistas formuladas por predicadores extremistas, se difunden  en   muchas de las mezquitas del mundo árabe. Esta xenofobia es parte de la agenda política de la Hermandad Musulmana, los herederos del fundamentalismo. No les interesa el mensaje religioso  de tolerancia implícito en el islam, solo les interesa explotar su atractivo de masas para fines políticos, tal como  sucedió con  las manifestaciones de París, encabezadas por muchos de los  tartufos actuales.  


lonxedaterra@hotmail.com