Capitolio

El valor de Catón

El 9 de diciembre participé en la presentación del libro “Mi visión de Coahuila”, del diputado Javier Guerrero. Cinco días después, renunció al PRI “(porque) hoy en Coahuila el partido se encuentra secuestrado y al servicio de los intereses de un pequeño grupo”. El siguiente es un resumen de lo que dije en el auditorio de la UANE, lleno hasta la bandera, donde Armando Fuentes Aguirre, Catón, recibió una ovación por razones que más adelante se entenderán:


“A Javier Guerrero lo conocí primero de nombre. Un personaje de la política regional (…) visitó la dirección de ‘Noticias de El Sol de la Laguna’ para pedirme, casi para exigirme (…), que ‘presionara’ al candidato a gobernador, Eliseo Mendoza, para que el alcalde de San Pedro fuera otra persona, y no Javier.


“Le expliqué a la visita algo que con el tiempo he confirmado: un periódico, y menos una columna, no quita ni pone candidatos. Tampoco eleva o destituye a un gobierno. (…) Pasados los años, aquel fiero opositor de Javier, reconoció su trabajo como alcalde.


“Lo sí deben hacer los medios, los periodistas y los autores de columnas es advertir a la sociedad (…) de los riesgos de decisiones equivocadas; por supuesto, antes de que se sean tomadas. (…)


“En estos momentos cruciales, cuando los partidos están a semanas o días de definir a sus candidatos para unas elecciones que, sin hipérboles, serán históricas por la probabilidad de que por primera vez en 87 años haya alternancia (…) destaco el valor con que nuestro amigo Armando Fuentes Aguirre, Catón, ha tratado el tema de la sucesión (…).


“Javier pide en su libro ‘tomar partido’. Catón, sin ambages, lo hace por Coahuila, lo cual comporta riesgos, malquerencias, campañas bajunas a través del ciberespacio, amenazas. Desde aquí, querido Armando, te digo: Cuenta conmigo y, debo suponer, con quienes, como tú, tomamos partido por la libertad, la democracia, la justicia, la verdad, el decoro, la moral y los valores. No se puede ser amigo del gobierno cuando, en medio de la tempestad, se reconoce un acierto, y enemigo cuando se señala una falta. La crítica inmuniza contra la ceguera del poder y la hibris exaltada. (…)


gerardo.espacio4@gmail.com