Capitolio

La última trinchera

El monumento a Humberto Moreira en el ejido Trincheras, de Nadadores, dista mucho de ser un evento trivial. Tampoco es simple expresión de nostalgia por el poder. ¿Quién siente afecto hoy por los políticos?¿Por qué van de incógnitos a eventos masivos, fuera de su control? Por el rechazo, expresado de mil maneras, sobre todo en las redes sociales, a las cuales también ellos acceden para confundir, fantasear, vengarse de rivales o injuriar.

Un estado que, según HMV, podía equipararse a Nueva York al final de su gobierno, debe ser muy mezquino para dedicarle un modesto bajorrelieve en una comunidad ignota. Si tan grande como su imaginación fuera su obra, merecería una estatua en el Cerro del Pueblo y ver su nombre en las congestionadas paredes del Congreso. Pero la historia lo recordará por la deuda y sus efectos, no por otra cosa.

El monumento en Nadadores lleva implícito el mensaje: Humberto regresará a Coahuila, en el ocaso del gobierno de su hermano Rubén, para medirse con él, tratar de reverdecer los laureles y que los coahuilenses juzguen cuál gobierno fue mejor. Si el de la deuda no aclarada o el de los apremios no superados. Humberto tiró cohetes y Rubén aún no termina de recoger las varas.

Populista, pero también consciente de su carisma, HMV promueve un plebiscito cuya fórmula sería: “Estuve más cerca de la gente, ¿sí o no?”. Raúl García, orador en la ceremonia de Trincheras, respondió: “Aquí (…) lo queremos de corazón (…) no sabemos de política mas que reconocer a la gente que ayuda al pueblo”. ¿Con una deuda por más de 36 mil millones de pesos pagadera a 30 años?

HMV basará su campaña de reinserción en el estado en sus fortalezas y en las debilidades de su hermano. Sin embargo, su futuro depende de los procesos por lavado de dinero y delincuencia organizada abiertos en España y Estados Unidos contra él y algunos de su grupo. Su ausencia en Nadadores no fue por temor —en México no se le investiga—, sino por cálculo. En su lugar asistió su esposa Vanessa Guerrero, expresidenta del DIF.

Los agraviados y excluidos enel actual sexenio buscan a Humberto. Le llevan información y acaso también lo incitan a regresar. El primer “homenaje popular” fue para él, no para su hermano, pero su situación es demasiado frágil y tiende a complicarse más.

 

gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx