Capitolio

El primer corredor

Miguel Riquelme ha sido objeto de atención en las últimas semanas por la prensa de Saltillo, no solo como alcalde de la segunda ciudad en importancia de Coahuila, sino también como aspirante al gobierno del estado. Lo mismo se informa de recorridos suyos fuera de La Laguna, que de actividades en Torreón. Su activismo confirma que, bajo las nuevas reglas, quien no se mueve no sale en la foto.El ascenso de Humberto Moreira al gobierno, en 2005, supuso un cambio generacional y de clase en la conducción política del estado y La Laguna. Nombres y apellidos tradicionales, algunos con ínfulas de aristócratas cuando en realidad muchos eran ricos por herencia, que se alternaban los principales cargos empezaron a perder elecciones y a ser reemplazados por cuadros y líderes de base. Era una forma de hacer justicia a priistas que ganaban elecciones para otros.El experimento resultó positivo para algunos, pues en pocos años surgieron nuevos ricos, mas no para el estado. Entre las figuras rescatables de ese gobierno destacan Jericó Abramo, ex alcalde de Saltillo y candidato a diputado federal, y la senadora Hilda Flores, también están en la ruta de la sucesión. Eduardo Olmos se encuentra en las antípodas por su desastroso papel en la presidencia de Torreón.La cuestión es si Riquelme tiene posibilidades de ser candidato y después gobernador. Torreón es una buena plataforma, pero dependerá de los resultados que brinde en los dos próximos años. Sus calificaciones todavía son bajas, y no es para menos en una ciudad con rezagos y una sociedad agraviada. Pero en general los gobiernos de todos los partidos son mal evaluados por la ciudadanía, máxime en un contexto de inseguridad, falta de crecimiento y escándalos de corrupción.Las aspiraciones de Riquelme las comparten otros priistas. Además, en Torreón se concentra la mayor fuerza del PAN, cuya estrategia consisteen desacreditar al alcalde. La presencia del priista en otras zonas es importante para sus propósitos, pues el voto lagunero, por sí solo, no basta para ganar la gubernatura. Riquelme es el primero en calentar la pista de la sucesión, lo cual puede permitirle obtener ventaja en las encuestas, pero también lo expondrá a fuego amigo y enemigo. 


gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx