Capitolio

El poder de la oración

Mientras la Semana Santa llama a unos al descanso —y en algunos casos incluso al exceso—, a otros los incitaa vivir su fe y a reflexionar sobre el significado de la Pasión, Muerte y Resurección de Jesús de Nazaret. En un mundo secularizado y cada vez más alienado y convulso, las sociedades—religiosas o no— buscan momentos de abstracción y aislamiento.

Cuando el hombre descubre que ningún sistema ha respondido a sus dudas existenciales ni el consumismo a sus aspiraciones de felicidad, busca lo trascendente.Ronald Reagan, el líder del país más poderoso del mundo, destaca en sus memorias “Una vida americana”, el poder la oración.

Al escritor y político francés André Malraux se le atribuye el aforismo: “El siglo XXI será espiritual o no será”. La autoría está a discusión, pues según Wikipedia no aparece en ninguno de sus textos.

Sin embargo, Carlos Floria, ex director de la revista católica argentina “Criterio”, dijo que el entonces ministro de Cultura del gobierno de Charles de Gaulle se lo declaró en 1963, una entrevista para la publicación.

En cualquier caso, la máxima ha dado pie a interpretaciones incluso divergentes sobre la necesidad de volver a lo religioso en el nuevo siglo.Justo en su mensaje para la Cuaresma de este año, el papa Francisco toca y sacude el corazón de los creyentes:“(…) Dios no nos pide nada que no nos haya dado antes: ‘Nosotros amemos a Dios porque él nos amó primero’ (1 Jn 4,19). Él no es indiferente a nosotros.

Está interesado en cada uno de nosotros, nos conoce por nuestro nombre, nos cuida y nos busca cuando lo dejamos.

Cada uno de nosotros le interesa; su amor le impide ser indiferente a lo que nos sucede.

Pero ocurre que cuando estamos bien y nos sentimos a gusto, nos olvidamos de los demás (…), no nos interesan sus problemas, ni sus sufrimientos, ni las injusticias que padecen (…)”.Hablar de Dios es bueno y hace bien. Quizá a muchos no les guste —están en su derecho—, pero frente a tantas cosas malas y perniciosas que nos acechan a diario, la voz del papa Francisco será siempre balsámica y esperanzadora. 


gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx