Capitolio

La imagen del estado

Rubén Moreira dio un giro copernicano en la conducción del estado. Del gobierno frívolo, personalista y discrecional de su hermano Humberto, Coahuila pasó a una administración sobria y planificada cuya prioridad es el estado, no el futuro político del gobernador. Las condiciones lo imponían. Pero cuando parece avanzar en el propósito colocar a Coahuila por encima de la deuda y la inseguridad —herencias de su predecesor—, le pasa lo que a Sísifo: la piedra que carga sobre sus espaldas rueda al punto de partida, y a empezar de nuevo. En su caso, por sucesos fuera de su control.

El último escándalo que llevó al estado a las primeras planas de los periódicos y a los noticiarios de radio y televisión del país, unificó a las oposiciones y reavivó agravios,no fue un exabrupto de Humberto Moreira. Tampoco una nueva confiscación de fondos a Javier Villarreal Hernández, artífice de la deuda, sino la denuncia de que el ex gobernador interino Jorge Torres López lavó dinero, hecha por el gobierno de Estados Unidos.

El 24 de septiembre, el San Antonio Express News informó en su portal de internet que Torres había depositado 2.8 millones de dólares en Bermudas, uno de los principales paraísos fiscales del planeta. Las transferencias se registraron en 2008. Torres renunció ese año a la Secretaría de Finanzas —donde lo sustituyó Javier Villarreal— para terminar el período de Fernando de las Fuentes en la alcaldía de Saltillo, quien dejó el cargo para ser postulado por el PRI como candidato a diputado local.

Desde la presidencia de la Junta de Gobierno del Congreso, De las Fuentes legalizó los créditos que Humberto Moreira adquirió en su sexenio, una parte significativa de ellos de manera irregular. El PRI postuló a De las Fuentes para diputado federal en 2012 y para alcalde este año. Ganó la primera elección, mas no la segunda. El recuerdo de la deuda lo persiguió hasta las urnas.

Torres niega que los caudales expatriados a Bermudas sean ilícitos y que para justificar su origen se haya ostentado como dueño de Cementos Mexicanos y comerciante de aviones. Asimismo, rechaza haber acudido a las oficinas de JP Morgan Chase, en compañía de Villarreal, para solicitar que la información con su nombre y el monto de las operaciones fueran eliminados del sistema, como aseguran las autoridades.

Antes de ser secretario de Finanzas, alcalde interino, secretario de Desarrollo Social y gobernador interino, Torres López fue contralor de Humberto Moreira en el ayuntamiento 2003-2005. En la sucesión de ese último año, el nieto del fundador del Grupo Industrial Saltillo promovió la candidatura de Moreira en el sector privado de la capital y de otras regiones. El affaire de la deuda forzó al ex gobernador a exiliarse en Barcelona, donde al parecer alterna estudios con actividades económicas.

Hasta antes de que el San Antonio Express Newsdestapara sus depósitos en Bermudas—los cuales el gobierno de Estados Unidosbusca confiscar—, Torres se había mantenido al margen del escándalo. Los protagonistas de la deuda eran Humberto Moreira y su poderoso muñidor en el SATEC. Durante la mayor parte del sexenio pasado, la dependencia suplantó las funciones de la Secretaría de Finanzas.

Esa herencia lastra el gobierno de Rubén Moreira, quien, sin embargo, ya ha logrado marcar diferencias sustanciales entre él y su hermano y fijar en la agenda nacional temas que pueden cambiar la deteriorada imagen del estado.

gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx