Capitolio

Otras figuraciones

Hoy casi todo se ha convertido en espectáculo. De la política no extraña, pues la habitan más histriones que estadistas. Incluso la lucha libre, antes seria y respetable, a la que acudía de niño de la mano de mi abuelo Eulalio, a la Plaza de Toros de Torreón, se ha llenado de bufones. La búsqueda de fama —por encima de la obra— ha llegado incluso a la literatura. El tema lo abordan, desde perspectivas diferentes, Mario Vargas Llosa en La civilización del espectáculo y Fernando Savater en Figuraciones mías.


Banalizar el ejercicio de gobierno y tratar de agradar siempre a las galerías,para evadir la responsabilidad del mando, genera al final frustracióny costos demasiado altos para la sociedad, los municipios, los estados y el país. “Gobernar significa descontentar”, advierte el escritor Anatole France; y también “rectificar”, había dicho antes Confucio. En Coahuila, mientras el pueblo se divertía sin cuidar la billetera, la ambición einfluencia de un gobernador (ahora ex, pero acometido por severos ataques de nostalgia de poder) le permitía, entre otros excesos, comprar el campeonato para “su” equipo y remodelar el parque (¿suyo también?) con cargo al presupuesto.


La idea no era promover un estado ganador, sino proyectarse él como figura señera, engreimiento que recordaba a Luis XV: “Después de mí, el diluvio”. Lo primero, por estar basado en el engaño, no lo consiguió; lo segundo sí, pues inundó condeudas al estado. ¿Existe algún impedimento para que Humberto Moreira participe como candidato a diputado local en las elecciones del 6 de julio próximo? Jurídicamente, ninguno, como tampoco lo tiene Carlos Salinas de Gortari, Roberto Madrazo Pintado, Fidel Herrera Beltrán, Mario Marín, Arturo Montiel Rojas, Ulises Ruiz, políticos cuyo solo nombre concita animadversión por la forma en que ejercieron el poder y el daño quecausaron. ¿De quién depende Humberto Moreira para sercandidato? Del Partido Joven(PJ) que lo promueve ¡con recursos del erario! (es decir, de las prerrogativas asignadas a todas las fuerzas políticas con registro) y acaso también de su mecenas (dinero no le ha de faltar). ¿Y quién le daría los votos para ingresar al Congreso y obtener fuero, que en México equivale a impunidad? El PRI, pues lleva de aliado al PJ, uno de los muchos membretes creados para sangrar la economía del estado y obtener privilegios.


El Partido Joven, como otros de su especie, no tiene votos para ganar siquierauna elección vecinal; se adhiere al PRI por conveniencia e instinto de supervivencia. Por absurdo que parezca, ese adosamiento le permite colocar a un diputado plurinominal en la próxima legislatura local. Es donde, al parecer, entraría Humberto Moreira, quiensegún la revista Forbes “es uno de los diez mexicanos más corruptos de 2013”. El resto de la nómina, para no discriminar, la forman Elba Esther Gordillo, Carlos Romero Deschamps, Raúl Salinas de Gortari, Genaro García Luna, Andrés Granier Melo, Tomás Yarrington, Fidel Herrera, Arturo Montiel y Alejandra Sota.


Por respeto a sí mismo, a su militancia, a una sociedad agraviada y a la administración deRubén Moreira, el PRI no puede admitir que uno de sus satélites (el Partido Joven) le imponga condiciones (la postulación de Humberto Moreira). El ex gobernador es tóxico. Su irrupción en el escenario político anuncia tempestades. Debe asumir la realidad: su tiempo ya pasó. Tristemente para él, la mayor oportunidad que la vida le brindó la derrochó en quimeras.


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