Capitolio

La curva del cuarto año

Los ciclos políticos se aceleran más en países como el nuestro, proclive al futurismo. El cuarto año de gobierno de Rubén Moreira y la carrera por la sucesión empezaron juntos. El apellido cumplirá en diciembre una década en el poder, lo que implica mayor desgaste para la marca, aun cuando el estilo de los hermanos es antagónico. El sexenio de Humberto fue una “orgía financiera”: empezó con una deuda por 323.2 millones de pesos y la disparó a 36 mil 509.6 millones.Rubén Moreira lidia con la etapa más difícil de limitaciones y agobios financieros, los cuales continuarán por los recortes al presupuesto federal. El precio del petróleo tardará en recuperarse varios años y pospondrá proyectos de inversión y empleo. Grupos ambientalistas, contrarios a la extracción de gas shale por fractura hidráulica (fraking), celebran la noticia, pero los empresarios del Clúster Minero Petrolero de Coahuila, cuyo presidente es el ex gobernador Rogelio Montemayor, la deploran.Moreira no solo heredó una deuda monumental, cuyo destino aún se ignora, sino también un déficit por cinco mil millones de pesos, crisis de inseguridad y de confianza, burocracia excesiva y reclamos por la desaparición forzada de personas. En tres años, Coahuila dejó de figurar entre las entidades más opacas y violentas del país. Sin embargo, limpiar los establos de Augías tomará más de un sexenio; y como a Hércules, quizá el mérito tampoco se le reconocerá.El próximo gobernador puede asumir en condiciones menos críticas, pero las limitaciones presupuestarias para invertir en educación, salud, seguridad pública e infraestructura serán las mismas por el gravoso servicio de la deuda. Las consecuencias serán: mayor presión social y menor competitividad, pues los pasivos acumulados en el sexenio de Humberto Moreira fueron improductivos.Quizá las finanzas del estado hayan salido ya de terapia intensiva, pero el sucesor de Rubén Moreira las encontrará todavía en cuidados intermedios. La deuda formará parte de la agenda electoral de 2017. En 2011 no lo fue, pues Humberto Moreira, Jorge Torres López y Javier Villarreal la ocultaron y reservaron información sin la cual no se les pueden fincar responsabilidades. El monto real —36 mil 509.6 millones de pesos— se conoció después de las elecciones. 


gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx