Capitolio

Sucesión inédita

El clima político jamás se había emponzoñado tanto como ahora, en el contexto de una sucesión. La renuncia de Javier Guerrero al PRI y su postulación como candidato independiente, apela a sanear la política y a restaurarla como instrumento de servicio, y no de enriquecimiento e impunidad. El requisito es terminar con el monopolio del poder ejercido por la familia Moreira en los 12 últimos años y cancelar su pretensión de perpetuarse en él indefinidamente.

La mayoría de los aspirantes del PRI denunció desde un principio iniquidad en la competencia, pero Guerrero fue el único en dar el paso al frente. Con su licencia al Senado, Flores actúa en otro sentido, pero en la misma dirección. Rebelarse contra la imposición comporta riesgos.

Esta vez no se trata de una sucesión ordinaria. El choque ahora es entre dos corrientes impetuosas e irreconciliables: una que trata a toda costa de retener el poder, casi por la fuerza; y otra que pugna por la primera alternancia y por abrir los expedientes de la deuda, para investigarla y castigar a los responsables del quebranto.

Entre 2012 y 2016, 23 mil millones de pesos del presupuesto estatal —dinero de los coahuilenses— se destinaron para pagar intereses de una deuda cuyo principal se mantiene en 36 mil millones, según el último informe del secretario de Finanzas. ¿Cuánta infraestructura y servicios dejaron de prestarse a una población de más de 2.7 millones de habitantes? ¿Qué obras, en el gobierno de Humberto Moreira (HM), justifican el endeudamiento por casi 60 mil millones de pesos con una banca usurera?

¿Qué llevó a Coahuila a la circunstancia actual? Dos momentos pueden explicarlo:

1. La aspiración presidencial del gobernador Enrique Martínez (EM) lo distrajo y HM —uno de sus consentidos— aprovechó la ocasión para hacerse con el poder. ¿De dónde obtuvo HM dinero para su campaña?; y

2. La sucesión fraternal. Para los Moreira (Rubén, Humberto, Carlos y Álvaro) no existen límites. El relevo entre hermanos, consentida por Peña Nieto —¿a cambio recursos de la deuda para su campaña?—, rompió todas las reglas. Todavía hoy es el único precedente, nefasto, en el país. Alterar el orden ha tenido grandes costos. No solo para Coahuila, sino también para la familia Moreira. Faltan por saldar muchas facturas.


gerardo.espacio4@gmail.com