Capitolio

Sentimiento en contra

Luis Videgaray fue declarado “Secretario de Finanzas 2014” por la revista británica The Banker, pero, hasta donde se sabe, no ha recibido el premio, acaso porque ninguna de sus proyecciones se ha cumplido.

El 18 de febrero, el Banco de México volvió a bajar las expectativas del PIB para 2015 y 2016 a 3.5 y 3.9 por ciento, aún así difíciles de alcanzar por la caída de los precios del petróleo, la falta de inversión y el débil consumo interno.

The Banker exaltó a Videgaray cuando el gobierno estaba en la cresta de la ola. Los medios internacionales que echaron las campanas al vuelo, cuando aún no había nada digno de celebración, hoy se arrepienten.

El “momento mexicano” pasó de largo. La reforma fiscal decepcionó y produjo malestar entre empresarios, inversionistas y consumidores.

El gobierno, insensible a los reclamos sociales, se empezó a endeudar y ahora no halla cómo salir del pantano.Tras la masacrede Tlatlaya y la desaparición de estudiantes en Iguala, siguieron otros escándalos: la “Casa Blanca” de Angélica Rivera, esposa del presidente, y la de Luis Videgaray, compradas a filiales del Grupo Higa, contratista del gobierno.

El mismo Peña adquirió una residencia al empresario Roberto San Román, beneficiario de obras estatales —y ahora también federales—, cuando era gobernador.

El presidente perdió credibilidad.

Frente a esa realidad, Videgaray declaró al Financial Times: “No solo se trata de reformar (…) Necesitamos abordar lo que realmente importa a la sociedad mexicana, que es no (solo) la corrupción y la transparencia. Va más lejos: tiene que ver con la confianza”.

Entrevistado por Juddy Webber y Paul Rathbone, el operador del presidente advirtió: “Podríamos llevar a cabo diez reformas energéticas, pero si no le sumamos la confianza, no abarcaremos todo el potencial de la economía mexicana”.

Para el diario británico, la valoración del secretario es “atípicamente cándida”, pues “implica un cambio relevante en el énfasis de un gobierno que se ha visto muy lento en darse cuenta de que el sentimiento del pueblo se ha puesto en su contra. (…) Si bien el arraigo de la corrupción en México ha sido tolerado por mucho tiempo en la política mexicana, la paciencia de la sociedad parece haberse reventado al tiempo que los escándalos se han multiplicado”. 


gerardo.espacio4@gmail.com/@espacio4mx